24 septiembre, 2018

DICHOS CON HISTORIA: "ECHARLE A UNO EL MUERTO"

Dibujo de José de Ribera. Museo del Prado
Seguro que hemos oído y utilizado montones de veces la frase "echarle el muerto a alguien", de uso habitual y cuyo origen viene de lejos.

La expresión "echarle a uno el muerto" se utiliza para imputar a otro la culpa de algo que no ha hecho, es decir, atribuirle la culpa de una cosa. Tiene una serie de variantes como echar el muerto a casa, a puerta ajena o al vecino.

El origen de esta frase se remonta a la Edad Media.Y es que según las leyes medievales cuando dentro del término de un pueblo aparecía un cadáver con signos de muerte violenta (eran habituales las trifulcas y asesinatos sin ningún tipo de justificación), si no llegaba a averiguarse quién había sido el homicida, el pueblo estaba obligado a pagar una multa, llamada homicisium, que no debía ser plato de gusto, sobre todo en tiempos de carestía.

Debido a esto los pueblos y sus habitantes, en cuyo término se cometía una muerte violenta, procedían con la triquiñuela de no airear el suceso, metían el cuerpo en sacos y, aprovechando la noche, trasladaban el cadáver de la víctima al término de otro pueblo próximo, consiguiendo así librarse de la multa, echando literalmente el muerto a otro.

Por tanto, echar el muerto a otro pueblo vecino equivalía cargarle con la responsabilidad de un crimen con su multa correspondiente, salvo que se diera con el asesino o se entregara a la justicia.

Lo malo es si al pueblo vecino se le ocurría la misma idea, y el muerto volvía al pueblo donde primero apareció. Y es que donde las dan las toman.


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Referencias:
Jose María Iribarren. El Por qué de los dichos. Ariel. 2015


04 septiembre, 2018

EL NAUFRAGIO DEL SAN TELMO EN LA ANTÁRTIDA

Buque San Telmo
El naufragio del San Telmo en septiembre de 1819 en aguas del cabo de Hornos constituye un enigma dentro de la historia naval española. Hay fundamentos que permiten pensar que este buque y sus ocupantes serían los primeros en llegar a las tierras antárticas, aunque la historia oficial considera al inglés William Smith el primero en desembarcar en la Antártida, quien reclamaría estas costas para la corona británica unos meses después de la desaparición del San Telmo.

Sería el barco español el que llegó primero en su desesperada deriva a las costas antárticas y que sus supervivientes consiguieron resistir durante algún tiempo hasta que el frío, el hambre y la desesperación de no ser rescatados acabó con ellos.

El San Telmo era un buque veterano, un navío de 74 cañones, construido en los astilleros de El Ferrol en 1788. Pertenecía al sistema de construcción del ingeniero Romero Landa y constituía un digno representante de la política de reconstrucción naval llevada a cabo por Carlos III, política que su sucesor Carlos IV eliminaría aconsejado por su ministro Manuel Godoy. Este cambio en la política naval marcaría el inicio del declive de la armada española, y con ella, la del propio país.

El San Telmo con una hoja de servicios notable desde su botadura, es enviado con otros tres buques y tropas para intentar socorrer a los realistas en las sublevadas colonias de América del Sur, instigadas por los británicos aprovechando el abandono en que las mantiene la metrópoli, entre otras razones por la invasión napoleónica. Junto al San Telmo como buque insignia, parten de cádiz el navío Alejandro (barco adquirido al zar y que estaba en pésimas condiciones, saldría un día después) y las fragatas Prueba (de guerra) y Primorosa Mariana (mercante), formando la escuadra que tomaría el nombre de la División del Mar del Sur.Esta sería la última de las grandes expediciones de la Armada Española que pone rumbo a Hispanoamérica en esa época.

Brigadier Rosendo Porlier
Así pues, la escuadra partió del puerto de Cádiz en mayo de 1819 al mando del brigadier Rosendo Porlier y Astiagueta (veterano de la batalla de Trafalgar), que fue nombrado casi de forma forzosa, ya que no hubo voluntarios que quisieran comandarla, debido al estado paupérrimo de los navíos y de la propia maquinaria militar consecuencia de la desastrosa situación económica que atravesaba España tras la invasión francesa. Por tanto, las condiciones previas no presagiaban nada bueno. De hecho, el pesimismo latente alojado en los hombres que realizarían este viaje quedó patente en las palabras del propio Porlier a su buen amigo, el capitán de fragata Francisco Espelius, en su despedida del puerto de Cádiz: "Adiós Frasquito, probablemente hasta la eternidad".

A la altura del Ecuador la escuadra sufre la primera tormenta que afecta gravemente al buque Alejandro, por lo que Porlier ordenó su regreso por las numerosas averías y vías de agua. Como hecho curioso los capitanes del Alejandro, Modenes y Pesucho, pidieron una indemnización porque tenían que haber salido en el San Telmo, pero llegaron tarde y éste no les esperó por lo que embarcaron en el Alejandro que por motivos de averias retraso su partida. Más tarde se darían cuenta de la suerte que tuvieron.

Las restantes tres embarcaciones prosiguieron su viaje tocando Río de Janeiro y Montevideo. Ya en septiembre, la escuadra tuvo que doblar el Cabo de Hornos y hacer frente a las aguas y vientos embravecidos del Mar de Hoces o estrecho de Drake.

En un primer momento las tres naves se mantienen juntas, pero se vieron sorprendidas por un fuerte temporal que las empujó hacía el sur irremediablemente. El mal tiempo y las tormentas causaron graves desperfectos al buque insignia a los que había de sumar los ya producidos tras pasar el Ecuador.

El 2 de septiembre el San Telmo sufre averías en el timón, el tajamar y la verga mayor, lo que hacía suponer que se hallaba a la deriva y sin posibilidad de gobierno. La fragata Mariana trató de remolcarlo, pero los cables que los unían no soportaron las embestidas del mar ni los fuertes vientos teniendo que desistir. El 4 de septiembre de 1819 el San Telmo queda solo y a su suerte, en medio de un mar que tantas vidas se había cobrado desde hacia siglos.

Recreación ilustrada del San Telmo en las costas heladas de la Antártida

Las dos fragatas lograrían llegar al puerto del Callao. El 2 de octubre lo hizo la Prueba, y siete días después la Primorosa Mariana, la cual ya en puerto informaría que el último avistamiento del San Telmo en medio de una gran tempestad en una latitud 62º sur y longitud 70º oeste, un punto en el que las corrientes y los vientos derivan al norte de la isla Livingston.

Al principio aún se esperaba un milagro, y en el comunicado que el jefe del apostadero de el Callao (Pezuela) envía sobre la demora del San Telmo recoge que: "cabe dudar en que el navío pueda haber remontado el cabo y, si lo hubiera conseguido, es de recelar una arribada a los puertos de Chiloé o Valdivia a repararse, de donde espero en breve noticias para participarle a V.E".

Pero nunca llegaron noticias del San Telmo y con el paso del tiempo las viudas y huérfanos de los desaparecidos apremiaron a que se iniciara el expediente que debía notificar la pérdida del buque y de su tripulación, para poder así cobrar la paga correspondiente. Así, el 27 de diciembre de 1822, más de tres años después de su último avistamiento, el secretario de Marina, Valdés, firmaba el documento con la baja del navío San Telmo.

Recorrido de la Escuadra de la División del Mar del Sur

El San Telmo desapareció con sus 644 tripulantes (entre ellos figuraba Rosendo Porlier, brigadier de la escuadra y Joaquín Toledo capitán del buque), sin embargo, también surgirían las especulaciones sobre su destino, aunque la versión oficial admitió su pérdida por naufragio en aquellas lejanas y tormentosas aguas, en un clima político poco brillante tanto en el interior como en el exterior.

Poco tiempo después del naufragio del San Telmo, el capitán William Smith llega a las isla de Livingstone e informa en su cuaderno de navegación del hallazgo de los restos de un navío español que habría naufragado, y gente de su entorno como el capitán Robert Fildes, describiría los restos y los atribuiría al buque español. Las autoridades inglesas obligarían a ocultar estas informaciones en beneficio propio, los ingleses se autoproclamarían los descubridores. Otro navegante británico,James Weddell, también recogería en su diario el avistamiento de restos del naufragio del San Telmo en las islas Shetland del Sur.

Los marinos británicos no lo reconocerían oficialmente, pero en sus cartografías registraron un islote con el nombre de Telmo en recuerdo de las víctimas del naufragio del buque español.

Las hipótesis sobre lo qué pasó con el San Telmo, sugieren que tras el naufragio hubo supervivientes que arribaron a tierra, que allí utilizarían los botes para montar un refugio y se protegerían en alguna cavidad natural. Allí sobrevirían algún tiempo, pero siendo invierno y con las islas cubiertas de hielo las posibilidades de supervivencia eran mínimas. Por tanto, el insoportable frío, el hambre y la desesperación provocada por la seguridad de que nadie los buscaría en aquellas tierras remotas, iría minando su moral y sus fuerzas.

Placa en memoria de los tripulantes del San Telmo

A punto de cumplirse el segundo centenario del naufragio del San Telmo, dos expediciones se preparan para buscar el navío de la Armada en las heladas aguas antárticas, y que pudo llegar antes que los ingleses al Polo Sur. Una de las expediciones está dirigida por el catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, Manuel Martín Bueno, que ya dirigió tres campañas anteriores en los años noventa. La otra expedición que se prepara la ha puesto en marcha la Fundación Polar Española a través del reputado experto en la Antártida José María Amo y su proyecto San Telmo 1819-2019.

Si se lograra localizar cualquier vestigio del San Telmo, España podría atribuirse el descubrimiento de la Antártida, un título histórico que actualmente tiene Inglaterra. Pero sobre todo se reconocería el mérito de esos 644 hombres que dejaron la vida en las inhospitas aguas y tierras de la Antártida.


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Referencias:
Elena Martín-Cancela. Tras las huellas del San Telmo: contexto, historia y arqueología en la Antártida. Monografías Arqueológicas, nº 54. Prensas de la Universidad de Zaragoza (2018).
Arqueología Antártica: el Proyecto San Telmo y el descubrimiento de la Terra Australis Antarctica.
https://www.lavanguardia.com/internacional/20170903/431009958758/espanoles-descubrieron-antartida-expedicion-buque-guerra-san-telmo.html
https://www.fundacionpolar.org/
https://sge.org/publicaciones/numero-de-boletin/boletin-39/navio-san-telmo-un-dramatico-final/
https://www.lavozdigital.es/cadiz/provincia/lvdi-historia-san-telmo-desde-cadiz-para-descubrir-antartida-201808260917_noticia.html
http://www.elmundo.es/papel/cultura/2018/08/06/5b65d7cf268e3e425d8b4611.html



31 julio, 2018

40 AÑOS EXCAVANDO EN ATAPUERCA

Se cumplen cuarenta años del inicio de los trabajos de excavación en el yacimiento burgalés de Atapuerca.

Hace unos días el equipo investigador de la campaña de excavaciones de 2018 de Atapuerca daba a conocer el hallazgo de varios restos craneales de una homínida adolescente (de unos 13 años) de hace más de 300.000 años, a la que se ha dado el nombre de Sara. Se trata de la mitad izquierda de un cráneo del cual ya se tenía la parte derecha. En concreto se trata del maxilar izquierdo, el segundo molar, el pómulo y la zona de la oreja, todos ellos hallados en la Sima de los Huesos. Con todos los restos hallados de Sara se intentará reconstruirla para saber cómo era, y saber también la causa de su muerte.

A lo largo de estos años de trabajos se han logrado recuperar más de 340.000 restos arqueológicos y paleontológicos, que han posibilitado el conocimiento de diferentes actividades de, al menos, tres grupos de homínidos distintos como son el Antecessor, Heidelbergensis y Sapiens, de los cuales se ha atestiguado su presencia física por los hallazgos óseos encontrados. La presencia de otro grupo de homínidos, como es el Homo de Neanderthal, está pendiente de confirmar entre los recientes restos hallados en la llamada Cueva Fantasma.

Esta concentración de restos y grupos humanos distintos es excepcional y única en el mundo, y ha permitido además datar la presencia humana en la sierra de Atapuerca en 1,2 millones de años, lo que supone la ocupación más antigua de la vieja Europa hasta la fecha.

Restos de la homínida Sara

Aunque se han hallado gran cantidad de restos fósiles se estima que el 99% de los restos sigue enterrado por lo que en excavaciones venideras se harán nuevos e importantes descubrimientos, ya que en varios yacimientos se está a punto de llegar a niveles donde se espera hallar una gran riqueza de fósiles.

Los yacimientos de Atapuerca se pueden dividir en dos grupos: los que son cueva, entre los que se  encuentran la Trinchera del Ferrocarril (Sima del Elefante, Galería y Gran Dolina), Cueva Mayor (con el Portalón, Sima de los Huesos, Galería de las Estatuas y la Galería de Sílex) y la Cueva del Mirador; y los que se sitúan al aire libre, como son el Hundidero, Hotel California, Fuente Mudarra y el Valle de las Orquídeas.

Los orígenes del Proyecto Atapuerca se remontan al siglo XVIII con el empeño del vicario de la comarca don Manuel Francisco de Paula, entre 1782 y 1795, de incluir la importancia de Cueva Mayor en el Diccionario Geográfico e Histórico del geógrafo real Tomás López. De Paula describió Cueva Mayor en un manuscrito, una detallada descripción de la misma, así como su situación en un mapa croquis de la época, y además ya hacía referencia a su origen como cosa de la naturaleza y no de Dios. También hay que destacar, años después, los esfuerzos del que fuera gobernador civil, Felipe de Ariño y López, que en 1863 con objeto de proteger la cueva envió una carta a la reina Isabel II en la que solicitaba la propiedad de la cueva  por un período de sesenta años con el objetivo de realizar trabajos de investigación, preservarla y levantar un plano del interior. La petición obtendría el visto bueno de la Comisión de Monumentos de Burgos ese mismo año.

Esta petición despertó el interés de otros arqueólogos y así, en 1868, los ingenieros de minas Pedro Sampayo y Mariano Zuaznávar, publicarían un trabajo en el que se describía la morfología, geología y arqueología del sitio actualmente conocido como Sima de los Huesos. Sus grabados documentaron el primitivo yacimiento antes de la entrada de la maquinaria que construiría la trinchera ferroviaria décadas más tarde.

Litografía del exterior de la cueva de Atapuerca

La publicación de Sampayo y Zuaznávar alcanzó notoriedad y difusión, por lo que despertó el interés de geólogos y prehistoriadores que fueron llegando a Atapuerca, es el caso de Jesús Carballo, Henri Breuil, Hugo Obermaier o Saturio González, entre otros. Todos ellos fueron sumando hallazgos arqueológicos que iban siendo referenciados en sucesivas publicaciones por otros investigadores. La Guerra Civil paralizaría las investigaciones.

Una nueva fase en el conocimineto de este yacimiento fue impulsada, a partir de 1951, por las investigaciones del Grupo Espeleológico Edelweis. La exploración, topografía y conservación de las cavidades de la sierra dio como resultado la catalogación de todos los conductos, así como el descubrimiento en 1962 de los yacimientos del Pleistoceno de Trinchera. Entre 1964 y 1966, bajo la dirección de Francisco Jordá, se realizarían las primeras excavaciones cuyos restos serían expuestos en el Museo de Burgos en 1968.

En 1972 el Grupo Espelelógico Edelweis descubre la Galería del Sílex y, en 1973, bajo la coordinación de José Luis Uribarri, presentan las alegaciones que impidieron la pretendida expropiación forzosa para el campo de maniobras militar de las cuevas y de parte de Trinchera, iniciándose los trámites para su declaración como Monumento Histórico Artístico, lo que se conseguiría en 1987.

En 1975 el Grupo Espeleológico Edelweis entró en contacto con Trinidad Torres, quien en el verano de 1976 realizaría excavaciones en Trinchera y en la Sima de los Huesos se descubrirían los primeros fósiles de Homo Heidelbergensis, que hicieron que Emiliano Aguirre presentara, en 1977, el primer proyecto del Equipo de Investigación de Atapuerca. A Emiliano Aguirre le seguirían en 1991, como co-directores del Proyecto, sus discípulos Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro. Y hasta ahora.

Panorámica de la sierra y yacimientos de Atapuerca

Y es que la Sierra de Atapuerca se ha convertido en un tesoro científico, único en Eurasia para conocer la fascinante historia de la humanidad. Los descubrimientos en Atapuerca han demostrado que Europa fue poblada por primera vez en un tiempo mucho más remoto de lo que se pensaba, y han esclarecido el árbol de la evolución humana durante el último millón de años, icluyendo el descubrimiento de un aespécie nueva en la genealogía humana, el Homo Antecessor. También han permitido conocer aspectos fundamentales de la evolución del comportamiento humano, como la evolución tecnológica, las estrategias de aprovechamiento de los recursos, el lenguaje, la cultura de la muerte, y la violencia interpersonal. Al compás de estos descubrimientos se han desarrollado nuevas técnicas y métodos de investigación, y se ha formado el mayor equipo de científicos del mundo en el campo de la Prehistoria, que constituye la vanguardia de esta disciplina.

Es especialmente destacable la idea del Equipo de Investigación de Atapuerca de que su trabajo debe de estar al servicio de la sociedad, y así, la vocación de difusión de los descubrimientos ha llevado a realizar un importante esfuerzo por transmitir la importancia y significado de estos.

Fruto de todo este trabajo, científico y de divulgación, fue la declaración de la Sierra de Atapuerca como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el año 2.000.

Los hallazgos procedentes del Proyecto Atapuerca se pueden ver en el Museo de la Evolución Humana, inaugurado en el año 2010.



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Referencias:
https://www.atapuerca.org/es
http://www.museoevolucionhumana.com/es/el-museo
https://grupoedelweiss.com/web/index.php/catastro-de-burgos-mainmenu-71/principales-zonas-estudiadas/36-atapuerca/917-40-aniversario-de-la-primera-campana-de-emiliano-aguirre-en-atapuerca
http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/12/09/5a21ab9322601d253f8b461a.html
http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/provincia/carta-briviesca-salvo-atapuerca_114038.html
https://www.lavanguardia.com/cultura/20180723/451051113520/hallados-restos-hominida-sara-atapuerca.html


09 julio, 2018

LA RELACIÓN DE DARWIN CON EL FAMOSO ANÍS DEL MONO

Vidriera del logo de Anís del Mono
Todos conocemos la afamada marca de anís "Anís del Mono". Su fábrica estaba y está ubicada en la localidad de Badalona y fue fundada en 1870 por los hermanos Bosch y Grau, su anís llegó a ser uno de los más importantes de España por su volumen de ventas.Su producción artesanal lo convirtió en uno de los anises más populares del mundo. De hecho, la exportación de aguardientes fue una de las actividades clave del renacimiento catalán de los siglos XVIII Y XIX y así fueron muchos los licores y anisados que se elaboraban en muchas localidades catalanas.

Y sí este anís es reconocido por todos se debe, en gran medida también, a la figura del mono que da nombre a la marca: la figura de un mono cuyo rostro todo parece indicar que se trata el del prestigioso naturalista inglés y reconocido científico, Charles Darwin,  que ha pasado a la historia por sus teorías sobre la evolución biológica representadas en su obra El Origen de las especies publicada en 1859.

La controversia generada tras la publicación de la obra de Darwin se extendió por todo el mundo, no sólo en el ámbito científico sino también a pie de calle. Creacionistas y darwinistas se enzarzaron en duras batallas dialécticas.

Charles Darwin
Las razones por las que los hermanos Bosch decidieron colocar la imagen de Darwin con cuerpo de mono en la etiqueta de su anís no están claras del todo. Hay quien opina que no fue más que un intento de ridiculizar al científico, el primero que se atrevió a decir que el hombre y el mono tenían un antepasado común (que se simplificaba diciendo que el hombre descendía del mono) aprovechando el agrio debate sobre sus ideas a finales del siglo XIX. Corroboraría esta teoría el que, al parecer, los hermanos Vicente y José Bosch, los dueños de la fábrica, no eran partidarios de la teoría evolutiva de las especies, por lo que emplearon la etiqueta de la botella de anís para caricaturizar tanto a Darwin como a sus polémicas teorías. A partir de la publicación de la obra de Darwin se multiplicaron las caricaturas del afamado naturalista entre ellas la aparecida en la revista Hornet en 1871, en la que aparece ridiculizado con el cuerpo de un chimpancé.

Sin embargo otros defienden que los Bosch utilizaron en beneficio propio el debate para publicitar su marca como "la más evolucionada", de hecho el mono de la etiqueta sostiene un pergamino en el que se  puede leer "Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento".

También existe una tercera versión en la que se dice que el dibujo de un mono en la etiqueta de la botella de anís se debía a que en la fábrica de los hermanos Bosch había una mascota que no era otra que un pequeño mono traído de América, ya que la familia propietaria tenía negocios allí, por lo que se supone que en alguno de los viajes se lo trajeron. El animal se hizo muy popular ya que las gentes iban a verle con la expresión "donde el anís del mono", y de esa anécdota vendría el nombre del famoso anís.

Es cierto que aunque al principio el mono utilizado en la etiqueta no tenía ningún rasgo que fuera considerado caricaturesco, la imagen por la que al final se optó tenía un parecido asombroso con el científico inglés. Se dice que fue añadida posteriormente por el grabador Salas, que era suegro de uno de los propietarios de la fábrica. En 1898 fue elegido el primer cartel de las botellas de esta famosa bebida espirituosa, que fue realizado por el pintor modernista Ramón Casas.

Cartel realizado Ramón Casas

Por tanto, todo parece indicar que la imagen de Charles Darwin se muestra desde hace más de un siglo, en las etiquetas de las botellas de Anís del Mono, lo que en el presente se puede considerar más homenaje que burla hacia la figura del ilustre científico.


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Referencias:
http://www.mecd.gob.es/mtraje/dms/museos/mtraje/biblioteca/publicaciones/publicaciones-periodicas/modelo-mes/ediciones-anteriores/2012/12-2012.pdf
https://www.abc.es/ciencia/abci-darwin-y-anis-mono-201702072128_noticia.html


13 junio, 2018

USO Y ABUSO DE LOS 'MALOS USOS" MEDIEVALES

Viendo la serie "La catedral del Mar" basada en el libro homónimo de Ildefonso Falcones, y recordando su lectura (por cierto, ficción muy fiel a la novela, lo cual se agradece porque es como estar viendo la novela) con las innumerables desgracias de Bernat Estanyol y su hijo Arnau, que la próxima entrada del blog versaría sobre los malos usos señoriales medievales.

Los malos usos eran prestaciones feudales que los campesinos medievales se veían obligados a cumplir ante su señor, pues se hallaban unidos a él mediante vínculos de dependencia personal. Estos malos usos se denominaban así por la pesada carga que los campesinos se veían obligados a soportar, sujetos no sólo a las arbitrariedades coercitivas del régimen señorial de tipo  económico, sino también de tipo personal, ya que se hallaban adscritos a la tierra que cultivaban, sin posibilidad de abandonarla salvo que pagaran una elevada cantidad.

La situación del campesinado dependiente del régimen señorial, agravada por el aumento de la presión fiscal, hizo que la abolición de los Malos Usos fuese el origen de una serie de conflictos entre campesinos y señores, sobre todo en la Corona de Aragón.

Entre los siglos XIII y XIV la corona de Aragón prosperó económicamente gracias a la buena marcha de la producción agraria, a esto ayudaría que las relaciones feudales en torno a las explotaciones señoriales fueron reguladas mediante una completa institucionalización de la servidumbre, con dos momentos clave, las cortes de Cervera en 1202 y las cortes de Barcelona en 1283. De esta manera los rígidos contratos de servidumbre fueron tácitamente aceptados por señores y campesinos, porque la estabilidad contractual beneficiaba a ambas partes. En los contratos el campesino quedaba totalmente adscrito a la tierra que ocupaba, a parte de quedar a merced del señor en aspectos económicos, jurídicos, procesales y demás componentes del ius maletractandi, con la potestad del señor sobre su siervo para maltratarle si no cumplía lo pactado.


Estas condiciones fueron pasadas por alto mientras la situación económica de los señores era buena, pero a partir del año 1333 todo cambia, pues fue un año de una fuerte hambruna, debida a una climatología lluviosa que echó a perder las cosechas. A ello habría de añadirse a partir de 1348 diversos brotes de la temida Peste Negra que asoló la corona aragonesa, y que convertida en pandemia no permitió la recuperación del campo. Y si esto fuera poco al desastre contribuyó la Guerra de los dos Pedros (entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón) conflicto que tuvo lugar entre 1356 y 1369 y que vino a empeorar aún más la situación de los campos de la Corona de Aragón.


Ante la crisis agraria y demográfica surgieron los conflictos, puesto que los señores vieron reducir sus rentas y peligrar su privilegiado nivel de vida. Los señores querían volver a tener los mismos ingresos que antes de la epidemia de Peste, cuando contaban con muchos menos trabajadores. Ante esta situación los campesinos empezaron a organizarse lo que fue contestado por los señores feudales que prohibieron las reuniones campesinas y, además, para hacer aumentar sus ingresos abusaron de la utilización de los Malos Usos, todo ello con el apoyo tácito de una monarquía débil que necesitaba, en tiempos de guerra, a las tropas que proporcionaban los señores en su enfrentamiento con la corona de Castilla. De ello se derivó una nueva sanción legal de los Malos Usos en las Cortes de Zaragoza en 1380 ratificada por el rey Pedro IV.


Los Malos Usos formaban parte del Ius Maletractandi que ya incluía la posibilidad de ejercer la coerción tanto sobre las personas como sobre los bienes al juicio arbitrario del señor. Así los Malos Usos afectaban sobre todo a los bienes materiales, pero al estar incluidos en el Ius Maletractandi que contenía disposiciones que permitían al señor, por ejemplo, poner grilletes a sus siervos, encarcelarles, requisar sus bienes etc.

Los principales Malos Usos fueron seis:

- La Intestia.
Era el derecho que el señor tenía sobre el hombre de remensa por el que la tercera parte de todos los bienes del payés, que moría sin testar correspondían al señor, en el caso de que sobreviviera uno de los cónyuges y quedasen hijos en el matrimonio. En el caso de que no quedasen hijos, la mitad de los bienes pasaban al señor y la otra mitad a los parientes del difunto (aunque viviera la mujer).

- La Exorquía.
Cuando un campesino moría sin descendencia, correspondía al señor una parte de sus bienes equivalente a la legítima que correspondería si tuviera hijos. Era diversa en su cuantía según las épocas y territorios. Quien dejase hijos póstumos no entraba en el grupo de payeses a quienes se podía aplicar esta norma. En el caso de que recayera sobre una misma persona la intestia y la exorquia, el señor solo percibía uno de los derechos.



- La Cugucia.
La cugucia trataba del adulterio cometido por la mujer del campesino y las sanciones a imponer. Si el adulterio había sido consentido por el marido la totalidad de los bienes de la mujer pasaban a ser propiedad del señor. Si se había realizado sin el consentimiento del esposo la mitad de los bienes eran para el señor y la otra mitad para el marido.


-La arsina.
Mal uso mediante el cual el señor podía apropiarse de una parte de los bienes del siervo, fijada previamente a su arbitrio, en el caso que se demostrase negligencia ante una catástrofe sufrida en los campos, como podía ser un incendio, una inundación, una putrefacción del grano almacenado o el derrumbamiento de alguna construcción. Los señores a la mínima acusaban de negligentes a sus siervos, que poco podían hacer para demostrar su inocencia.

- La Firma de Spoli.
Era la cantidad que el señor obtenía del siervo cuando éste, para asegurar la percepción de la dote matrimonial a su mujer, ofrecía como garantía una hipoteca sobre las tierras percibidas por el señor feudal. La firma de spoli se conformó en la práctica como una condición indispensable para celebrar los matrimonios, así quien quisiera casarse debía pagar el canon de la hipoteca al señor feudal de manera obligatoria.

- La Remensa.
Los campesinos sometidos a este mal uso quedaban convertidos en siervos totalmente circunscritos no solo al territorio donde prestaban su trabajo, sino que el señor también era dueño de su libertad individual. Para conseguir al libertad el campesino debía pagar la remença, una elevada cantidad de dinero, no fijada de antemano, y que el señor la decidía según su voluntad. Estaba considerado como el peor de los malos usos, ya que esclavizaba al campesino a la tierra, por lo que todos los demas malos usos recaían en él. Además con la crisis los señores no veían con buenos ojos la posible marcha de uno de sus siervos, su mano de obra, por lo que la cantidad que solían pedir por su libertad era tan desorbitada que no podía pagarse.

Un caso controvertido es el mal uso del Derecho de pernada que consistía en la potestad de los señores feudales de mantener relaciones sexuales con cualquier doncella sierva de su feudo que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos. Los investigadores no han encontrado ninguna ley medieval que recogiera este privilegio del Ius Primae noctis, aunque si existen documentos escritos oficiales legales referentes a este mal uso. Así, hay quien acepta que se trataba de un derecho señorial; otros piensan que era un ritual simbólico de sumisión que se saldaba con el pago de una tasa en especie o en metálico y una ceremonia; y otros aceptan que el abuso sexual era un hecho social (no referido a las bodas pero sí a la servidumbre feudal) pero no un derecho, más bien el reflejo de la dominación de una clase privilegiada y de la baja consideración que se tenía a la mujer en aquella época.

Al final los malos usos generaron tal descontento generalizado que se materializó en una guerra entre unos campesinos cansados de soportar tales condiciones abusivas e injustas y unos señores privados de ingresos y peleados entre sí por la escasez de mano de obra y la crisis: la Guerra Remensa (1460).

Los Malos Usos serían abolidos en 1486 con la promulgación de la sentencia arbitral de Guadalupe propiciada por el rey Fernando II de Aragón, más conocido como Fernando el Católico. Ello también ayudaría a pacificar la situación entre señores y campesinos.


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Referencias:
http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/historia2/definicion-de-malos-usos/
Antoni Jordà Fernandez. Los remensas: evolución de un conflicto jurídico y social del campesinado catalán en la Edad Media. Boletín de la Real Academia de la Historia.



22 mayo, 2018

LOS LEGENDARIOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES

Hércules
Heracles (Hércules) es uno de los héroes más célebres y populares dela mitología clásica. Hijo del todopoderoso Zeus y de una mortal, Alcmena, desde niño sufrió los celos de Hera, la esposa de Zeus.

Alcmena fue madre de los gemelos Hércules e Ificles, pero los niños tuvieron distintos padres. Mientras Hércules era hijo de Zeus, Ificles lo era del esposo de Alcmena, Anfitrión. ¿Cómo pudo suceder? Tras la muerte de sus hermanos en lucha con Pterelao, Alcmena había jurado no entregarse a su marido hasta que sus hermanos fuesen vengados, y Anfitrión emprendió para ello una guerra contra los tafios, que habían luchado contra Electrión. La noche que Anfitrión regresaba victorioso, Zeus adoptó su apariencia y tomó a Alcmena, pero esa misma noche también el propio Anfitrión yació con su esposa.

Hera sintió celos de Alcmena y temiendo que el hijo que diera a luz reinara en Argos, le pidió a la diosa de los alumbramientos, Ilitía, que demorase el nacimiento de Heracles y que, en cambio, apresurase la venida al mundo de su primo Euristeo, quien así heredaría Argos.

Atenea advirtió a Alcmena de que Hera trataría de perjudicar a Heracles, pero su valor y la protección de los dioses le valdría larga vida y gloriosas hazañas.

Una medianoche, siendo aún muy niños, Hera introdujo una serpiente venenosa en la habitación de ambos, Ificles rompió a llorar pero Heracles cogió a la serpiente y la estranguló. Fue entonces cuando tanto Alcmena como Anfitrión comprendieron que el pequeño Hércules era hijo de un dios.

Se cuenta que la Vía Láctea se formó cuando Hera amamantó al pequeño Héracles, a petición de Atenea, pero el niño chupó tan fuerte que la diosa lo apartó de sí de forma tan brusca que la leche se derramó formando nuestra galaxia.
El pequeño Hércules estrangula la
serpiente. Pompeo Batoni (1743)

Hércules creció sano y fuerte, alcanzando una talla y fuerza extraordinarias, gracias a los cuidados de sus maestros y de su padre adoptivo Anfitrión, que lo envío al campo para que cuidara los rebaños y fortaleciera su cuerpo. Entre sus maestros se encontraban Radamantis, que le enseñó a manejar el arco, Cástor que le enseñó a combatir, el centauro Quirón que le enseñó Medicina y Astronomía, y Lino, su maestro de música, al cual mataría en un ataque de ira, al no aceptar sus reprimendas.

La rencorosa Hera le provocó un ataque de locura en el transcurso del cual mató a su mujer, a sus hijos y a dos de sus sobrinos. Al despertar y descubrir los terribles actos que había cometido, sintió tal dolor y vergüenza que se aisló del mundo eligiendo una vida dura y laboriosa.

Su hermano Ificles le convenció para que consultara el Oráculo de Delfos, cuya sibila, le mandó para expiar su culpa, diez trabajos que dispondría Euristeo, pero que se convirtieron en doce, ya que Hera propuso la invalidez de dos de ellos. Y es que Euristeo celoso de la reputación de Heracles y temiendo ser destronado algún día (no hay que olvidar que Heracles hubiera sido el legítimo heredero de Argos de no haber intervenido la intrigante Hera), le persiguió sin descanso y se cuidó de darle los trabajos fuera de sus estados para que no perturbara su reinado.

Los doce trabajos casi imposibles que Euristeo ordenó a Heracles fueron los siguientes:


1. Matar al león de Nemea.
Euristeo ordena a Heracles que mate y le lleve un enorme y feroz león que asolaba la región de Nemea, devorando a sus habitantes y a los rebaños. Su piel era tan gruesa que era invulnerable a las armas de los hombres por lo que idea un plan que consiste en acorralarlo en su cueva, bloqueando con una red una de las dos entradas y lo azuza para que entre por una de ellas lo acorrala y lo mata estrangulándolo. Además Heracles debía despojar al animal de su piel utilizando sus propias zarpas. Con la gruesa piel del león Heracles confeccionó una armadura y con su cabeza un yelmo.

2. Matar a la Hidra de Lerna.
En el Lago de Lerna, una zona pantanosa, tenía su guarida una hidra, monstruo acuático en forma de serpiente de nueve cabezas, que se regeneraban  y duplicaban cuando eran cortadas. Esta hidra tenía atemorizada a la comarca. Heracles la hace salir lanzándole flechas y durante el combate cuenta con la ayuda de su sobrino Yolao. Hera envía un gigantesco cangrejo para que ayude a la hidra y pellizque y estorbe a Heracles. Yolao tiene la idea de quemar los cuellos de la hidra y que no se puedan regenerar. Finalmente toma la cabeza central de la hidra que era inmortal y la entierra bajo una gran roca. Además empapó sus flechas con su sangre que era venenosa,lo que le serviría para futuras aventuras. Este trabajo sería invalidado tras ser informado Euristeo de que se ayudó de Yolao.

Relieve sarcófago con los trabajos de Hércules. Palazzo Altemps en Roma

3. Capturar a la cierva de Cerinea.
Euristeo impuso a Heracles la caza de una cierva con pezuñas y cornamenta de oro, consagrada a la diosa Artemisa, por lo que debía capturarla y no matarla. El héroe la persiguió durante un año entero ya que era tan veloz que era imposible alcanzarla, hasta que un día agotada paró a beber en un río, lo cual fue aprovechado por Heracles que le disparó una flecha entre las patas delanteras, sin herirla. Una vez inmovilizada, la apresó y la llevó a Micenas para que Euristeo la viera.

4. Capturar al Jabalí de Erimanto.
Este jabalí era una criatura que habitaba en Erimanto (un monte de Arcadia) y que causaba terribles estragos saqueando los sembrados de los alrededores y alimentándose de hombres. Tal fuerza tenía que era capaz de arrancar árboles de raíz con sus colmillos. Con fuertes gritos Heracles lo hizo salir de su escondrijo entre los matorrales, y acorralándolo en una zona cubierta de nieve, saltó sobre su lomo, lo redujo y lo ató con cadenas, cargándoselo sobre sus espaldas y llevándolo vivo a Micenas. Cuando Euristeo lo vio se asustó tanto que se escondió en una gran tinaja de bronce, fabricada por él mismo como refugio en caso de peligro.

5. Limpiar los establos del rey Augías en un sólo día.
Augías, hijo del dios Helios, disponía de un rebaño de bueyes que lo convertía en el mayor del país, y es que contaba con doce bueyes regalados por su padre, que protegían al resto de la manada de cualquier ataque. Pero este rebaño se guardaba en unos establos que no se habían limpiado nunca. Y Euristeo, para humillar a Heracles, le ordena que se encargue de ello y que lo haga en un solo día. Pero el astuto héroe abrió los dos laterales de los establos, y desvía el curso de los ríos Alfeo y Peneo para que las aguas corrieran por su interior y arrastraran el estiércol. Este trabajo fue uno de los invalidados ya que Augías afirmaba que el trabajo lo habían realizado los dioses fluviales y Euristeo que el trabajo fue realizado para Augías y no para él, puesto que conocía la apuesta que habían realizado Heracles y Augías, de que le regalaría parte del ganado sí lograba completar el trabajo.

Mosaico de los Doce Trabajos de Hércules
Museo Arqueológico Nacional

6. Matar a los pájaros del Lago Estínfalo.
Estas aves tenían pico, alas y garras de bronce, eran un auténtico peligro ya que eran carnívoros, llegando a atacar al ganado y a la población, además sus excrementos venenosos arruinaban los cultivos. Eran tan numerosos que Heracles no sabía qué hacer ya que su arco no era suficiente para acabar con ellos y su fuerza en esta situación no servía de nada, además el lago Estínfalo era impenetrable. Entonces apareció la diosa Atenea, que le dio un cascabel de bronce y le dijo que lo hiciera sonar desde una alta colina. Así lo hizo, y los pájaros se asustaron levantando el vuelo, lo que fue aprovechado por el héroe para matarlos con sus flechas.


7. Capturar al Toro de Creta.
Al morir el rey de Creta sus tres hijos se disputan el trono; Minos, el mayor, pide a dios Poseidón que le favorezca, y le envía un esplendoroso toro como signo de reconocimiento a su derecho a gobernar. Pero Minos a cambio debía sacrificarlo como muestra de lealtad divina, pero quedó tan admirado con el animal que decidió quedárselo y sacrificar a otro toro. Como castigo Poseidón enloqueció al animal. Euristeo ordenó a Heracles que lo capturara, y Minos le dió permiso para que lo hiciera ya que causaba estragos en Creta. Heracles lanzándose desde un árbol sobre el formidable animal, lo redujo tras una larga lucha y le puso una anilla en la nariz, y tras ello lo llevó a Micenas.


8. Robar las Yeguas de Diomedes.
Diomedes era un gigante, rey de una belicosa tribu que habitaba en Tracia (los bistones) que guardaba en sus establos, atadas con cadenas, unas feroces yeguas que se alimentaban de carne humana, de sus inocentes huéspedes. Heracles embarcó con algunos voluntarios y se las arrebató a Diomedes, quien persiguió y atacó a Heracles. Pero el héroe le venció y lo arrojó vivo a las yeguas que lo devoraron, tras lo cual éstas se volvieron mansas, y las pudo atar al carro de Diomedes, y llevarlas a Micenas donde fueron entregadas a Hera.

9. Robar el Cinturón de Hipólita.
Admete, la hija de Euristeo, fue la que dispuso este noveno trabajo, pues quiso tener el cinturón mágico de Hipólita, la reina de las Amazonas. Famosas jinetes, las amazonas llevan arcos de bronce, hachas y escudos en forma de media luna, y lucen cinturones confeccionados con pieles de animales.
Hipólita atraída por Heracles le ofrece el cinturón sin condiciones. Pero Hera, disfrazada, hace correr el rumor de que el héroe quiere raptar a la reina. Las amazonas se sienten engañadas y atacan a Heracles, que apresa a la capitana, Melanipa. Hipólita entrega el cinturón a Heracles como rescate.

Hércules luchando con las amazonas. 

10. Robar el ganado de Gerión.
Como décimo trabajo Euristeo manda a Heracles a Eriteia (actual Cádiz) donde vivía Gerión, un terrible gigante antropomorfo de tres cuerpos, con sus respectivas cabezas y extremidades. Gerión era dueño de un formidable rebaño de bueyes rojos, que eran custodiados por el fiel pastor Euritión y por Ortro, perro de dos cabezas hermano de Cerbero (guardián de la puerta del Hades). El héroe tras cruzar el desierto libio pidió al dios Helios que le prestara la copa dorada para poder llegar al lejano Occidente. Al llegar al final del Mediterráneo Heracles apartó las rocas que le impedían seguir erigiendo sus célebres columnas en el estrecho de Gibraltar, las columnas de Hércules. Una vez llega Eriteia mata al pastor, al perro y al propio Gerión, atravesando sus tres cuerpos con la espada. Tras un largo viaje de vuelta, lleno de obstáculos, Heracles entrega los bueyes a Euristeo.

11. Robar las manzanas del Jardín de las Hespérides.
Como regalo de boda para el dios Zeus y su esposa Hera, Gea (diosa de la Tierra) les regala unas manzanas de oro. Hera las planta en su jardín (situado cerca de la cordillera del Atlas, en el norte de áfrica), custodiado por un dragón de cien cabezas llamado Ladón, y por las tres ninfas Hespérides, hijas de Atlas, el titán condenado por Zeus a cargar sobre sus hombros el Cielo. Euristeo le manda conseguir conseguir las manzanas, y para ello Heracles pacta con Atlas: él le sostendría su pesada carga y el titan iría a buscarlas. Pero cuando Atlas regresa con las manzanas se propone llevarlas él mismo al rey. El héroe le engaña aceptando quedarse en el lugar de Atlas, con la condición de que le sujetase un momento la esfera celeste, mientras se colocaba una almohada, lo que fue aprovechado por Heracles para tomar las manzanas y marcharse.

Hércules en el Jardín de las Hespérides de
Giovanni Antonio Pellegrini

12. Capturar a Cerbero y sacarlo de los Infiernos.
Fue el último de los doce trabajos de Héracles y consistió en capturar a Cerbero, el perro de Hades que guardaba las puertas del Inframundo y que impedía que los muertos salieran y los vivos entraran. Cerbero era un monstruo de tres cabezas, con una cabelleras de serpientes y una cola acabada en aguijón de escorpión. Para llevar a cabo la gesta Heracles tuvo primero que ser iniciado en los misterios eleusinos (ritos de iniciación anuales a las diosas Deméter y Perséfone) y aprender así cómo entrar y salir vivo del Hades, y de paso para absolverse así mismo de la culpa por haber matado a su familia. Encontró la entrada al Hades en Ténaro. Atenea y Hermes le ayudaron a traspasar la entrada a la ida y a la vuelta. El barquero Caronte le llevó a través del río Aqueronte (uno de los ríos del Inframundo) y una vez en el Hades, y antes de realizar su misión, libera a Teseo que había sido apresado por Hades cuando, junto a Pirítoo, intentaron raptar a Perséfone. Heracles pidió permiso a Hades para llevarse a Cerbero, y este se lo dio a cambio de que lo dominara sin hacerle daño, lo que logró al tratarlo con amabilidad. Otra versión cuenta que Heracles disparó a Hades una flecha, dejándolo fuera de combate, y tras una violenta lucha con el animal logró capturarlo.

Los seis primeros trabajos del héroe tuvieron lugar en Grecia, mientras que los otros seis posteriores se distribuyeron por el mundo conocido. También los griegos, como si siguieran los pasos de Heracles, se lanzaron a Partir del S. VI a.C. al descubrimiento y colonización de las tierras que rodeaban el Mediterráneo.

La victoria de Heracles en todos sus trabajos, su victoria sobre los monstruos que atemorizaban a las gentes y asolaban regiones, se entiende como el triunfo de la razón sobre la irracionalidad, a raíz de lo cual se inició una nueva visión del mundo, en manos de la civilización griega.



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Referencias:
https://www.educaixa.com/microsites/El_Mediterrani_del_mite_a_la_rao/doce_trabajos_heracles/
Pierre Commelin. La mitología griega y romana. La Esfera de los libros (edic.2017)



16 abril, 2018

LA GUERRA DE LOS PASTELES : PRIMER CONFLICTO ARMADO ENTRE MÉXICO Y FRANCIA

Un 16 de abril pero del año 1838 se inició la conocida como Guerra de los pasteles, que aunque por el nombre parece un simple juego no lo fue, de hecho ha pasado a la historia como el primer conflicto bélico entre México y Francia.

Bombardeo de San Juan de Ulúa (1838)

El señor Remontel, ciudadano francés dueño de un restaurante en la antigua villa de Tacubaya (México), denunció que en 1832 oficiales del entonces presidente Antonio López de Santa Anna se hicieron un simpa, es decir, se marcharon sin pagar tras haber saboreado su finísima repostería, aprovechando los frecuentes disturbios y motines producidos por doquier. Por esa deuda impagada monsieur Remontel exigió una indemnización nada menos que de 60.000 pesos lo cual fue motivo de chanza en la prensa.

El contexto de este conflicto internacional fue el de una crisis generalizada en todo el país con una economía paralizada, inseguridad y malas comunicaciones, levantamientos armados, por tanto el caldo de cultivo perfecto para la creciente inestabilidad.

Un año antes de iniciarse el conflicto, en 1837, el gobierno debía atender no solo los asuntos internos, sino también vigilar lo que ocurría en las fronteras constantemente en peligro, puesto que España se resistía a dar por perdida la que fuera su colonia más rica y próspera, poniendo en marcha varios proyectos de reconquista; además otras potencias como Inglaterra, Estados Unidos y Francia, hallaron pretextos durante gran parte del S.XIX para intimidar México, llegando en algún caso a la invasión.

En ese contexto el gobierno mexicano recibió un aluvión de reclamaciones de extranjeros que se decían afectados en sus bienes y negocios. Los franceses adoptaron una posición especialmente exigente, acumulando quejas y demandando, con prepotencia, solución a situaciones en muchos casos exageradas.

Contralmirante Charles Baudin
El canciller francés Louis Mathie Molé ordenó a su ministro en México, Antoine Louis Deffaudis, presentar un ultimátum para el pago de una indemnización global de 600.000 pesos, cantidad inasumible para las arcas nacionales mexicanas, que estaban en riesgo de vaciarse permanentemente. Además el gobierno mexicano se resistía a reconocer tal abuso porque no se sentía responsable de los disturbios políticos, y preveía que, si aceptaba dichas exigencias, sentaría un precedente que podría ser aprovechado también por otros países.

A finales de 1837 la situación se agravó tras el fusilamiento de un ciudadano francés acusado de piratería, pero no sería hasta febrero de 1838 cuando la amenaza se convirtió en realidad, pues una escuadrilla francesa a las órdenes del comandante Bazoche recaló en Antón Lizardo en Veracruz.

El barón Deffaudis se dirigió a Veracruz para estar lo más cerca posible de los hechos que se preparaban, permaneciendo dos meses a bordo de la fragata Herminia, desde donde esperaba instrucciones de Francia. El rey francés, Luis Felipe, tomó la decisión de enviar más fuerzas navales para responder a los agravios contra sus súbditos.

Deffaudis, lanzó un ultimátum al gobierno mexicano ensalzando la benevolencia de Francia y echando en cara a los mexicanos el desdén con que trataban sus reclamaciones, y puso como plazo el 15 de abril para para arreglar un tratado de navegación y comercio, no imponiendo a los franceses contribuciones de guerra de ninguna especie y a no establecer coto a al comercio al menudeo (venta al por menor) ejercido por los franceses. De no recibir respuesta en el plazo determinado se adoptarían las medidas necesarias hasta conseguir el cumplimiento de sus reclamaciones.

El gobierno mexicano con su presidente a la cabeza, declaró que no entraría en negociaciones formales mientras la escuadrilla francesa estuviera atracada en Veracruz, aprovechando un ambiente de orgullo nacional que unificó a los mexicanos para defender su soberanía frente a la soberbia francesa.

Fuerte de San Juan de Ulúa
El 16 de abril el comandante de la escuadra francesa en el Golfo, almirante Bazoche, declaró el cese de las relaciones entre México y Francia, y el bloqueo de todos los puertos de la República. Pero en realidad solo el puerto de Veracruz estuvo sitiado, y sus actividades paralizadas durante siete meses. Pasados los meses y sin llegar a un acuerdo, Bazoche fue sustituido por el contralmirante Charles Baudin, veterano de las guerras napoleónicas, quien llegó acompañado del príncipe Joinville, hijo del rey Luis Felipe.


A finales de noviembre los cañones de la marina francesa lanzaron cientos de balas y bombas al fuerte de Ulúa. La desproporción de fuerzas y armas dio como  resultado la destrucción de la fortaleza y numerosas bajas. Una junta de guerra declaró entonces la capitulación, el castillo fue entregado a Baudin y la bandera francesa fue izada.

Como respuesta, el gobierno mexicano ordenó la salida de todos los franceses del país, rechazó la capitulación, aumentó las fuerzas del ejército y nombró un nuevo jefe de operaciones en Veracruz, el general Antonio López de Santa Anna, quien estaba decidido a defender el puerto a como diera lugar.Prohibió que los franceses entraran en la ciudad y llamó a las fuerzas comandadas por el general Mariano Arista a combatir con toda violencia.


General Antonio López de Santa Anna

El 5 de diciembre de 1838, el príncipe Joinville ordenó un ataque al baluarte donde estaba Santa Anna disparando directamente a los soldados que formaban la guardia del general mexicano, dando muerte a varios de ellos y tomando prisionero a Arista.

Los franceses se replegaron pensándose vencedores, pero Santa Anna decidió pasar al ataque y con 300 hombres avanzó por el muelle, los franceses vieron la acción y descargaron metralla. La refriega se saldó con nueve muertos y otros tantos heridos, entre ellos el general Santa Anna.

La coyuntura bélica afectaba también a otros intereses, en concreto a los comerciantes ingleses, quienes decidieron mostrar la fuerza de su flota (a finales de año fondearon en Veracruz once barcos provistos de 370 cañones) cuya intención era forzar a los franceses a negociar la paz. El comandante francés se vio obligado entonces a deliberar con con el ministro inglés, Pakenham, y a aceptar su mediación.

Las negociaciones tuvieron lugar a comienzos de 1839, el gobierno francés estaba representado por Charles Baudin, y el gobierno mexicano por Manuel Eduardo de Gorostiza, ministro de relaciones exteriores, y por el expresidente Guadalupe Victoria. El resultado de las conversaciones fue un tratado de paz firmado el 9 de marzo, que estipulaba que los franceses devolvía el castillo de San Juan de Ulúa, y por su parte Mexico prometía anular los préstamos forzosos y pagar 600.000 pesos de indemnización. Ambos países se concedían además el trato de nación más favorecida, iniciando negociaciones para firmar un tratado de comercio.

La firma de estos acuerdos consiguieron poner paz entre México y Francia, pero la famosa deuda no se pudo cubrir como lo exigían los franceses, con lo que años después, serviría de pretexto para una nueva invasión contra México.

Por tanto, aunque la primera intervención de Francia en México haya pasado a la historia relacionada con unos pasteles, la realidad es que se trató de un conflicto de carácter económico y comercial, como tantos otros, antes y después.


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Referencias:
http://www.inehrm.gob.mx/Portal/PtMain.php?pagina=pasteles-articulo