22 abril, 2019

ELECCIONES DE 1977: LAS PRIMERAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS

Cartel de las elecciones de junio de 1977
El 28 de abril se celebrarán las decimocuartas elecciones generales en democracia en España. Casi 37 millones de españoles están llamados a ejercer su derecho al voto para elegir a sus representantes durante la próxima legislatura. Los más jóvenes puede que lo vean como algo normal y rutinario, pero los que ya pintan canas, padres y abuelos, para ellos supone un derecho que costó mucho esfuerzo conseguir.

Previamente a las elecciones, fueron meses de intensa actividad, ya que entre el ruido de sables y algunas sonoras dimisiones, se procedió a aprobar la Ley de Reforma Política que permitió la firma de una amnistía parcial y por la cual el PCE fue legalizado. Además, la legalización del Partido Comunista y su presencia en las elecciones eran la prueba definitiva que daba el gobierno de Suárez de que tanto la Transición como las futuras elecciones eran democráticas y homologables a la mayoría de países europeos democráticos.

El gobierno de Suárez negociaría con las fuerzas políticas los principios básicos del Decreto-ley de 23 de marzo de 1977 que regularía las elecciones generales de 1977, 1979 y 1982, y que en lo sustancial tendría continuidad en la sucesiva legislación electoral del país.

Así, el Congreso de los Diputados estaría formado por 350 diputados, elegidos por un sistema de escrutinio proporcional siguiendo el método D'Hondt, que favorece las candidaturas mayoritarias. Para evitar la fragmentación partidista que impidiera articular mayorías estables se estableció un mínimo del 3% de los votos para entrar en el reparto de escaños, y un mínimo de 2 escaños para cada una de las 52 circunscripciones provinciales, salvo para Ceuta y Melilla que solo tenían uno. Por su parte, el Senado se constituiría con 207 senadores electos, más 41 elegidos por el rey. Elegidos por un sistema mayoritario limitado los electores solo podían votar a un máximo de 3 candidatos y en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla el número de senadores era menor. La creación del Senado fue una exigencia de los sectores más conservadores, y de hecho se convertiría en el refugio para una parte de los dirigentes que provenían del franquismo.

Principales candidatos en las elecciones de 1977
Adolfo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo y
 Manuel Fraga


La campaña electoral comenzaría el 24 de mayo y duró tres semanas, se pretendía así que los partidos políticos tuvieran tiempo de ser conocidos y presentaran sus propuestas programáticas, que en general fueron mensajes directos, muy ideológicos y centrados en la dicotomía de cambio o reforma.

A las elecciones concurrieron 5.343 candidatos encuadrados en 589 candidaturas. Veintidós partidos se presentaron en casi todas las circunscripciones. A pesar de la sopa de letras y siglas, la disputa electoral se fue focalizando en torno a las fuerzas que el día 15 de junio se convertirían en protagonistas de la nueva etapa política en España.

Largas colas para ejercer el voto en las elecciones de 1977

El 15 de junio de 1977 los españoles votaban por primera vez después de 1936. Había unas inmensas ganas de votar, como demuestra que más de 18 millones y medio de españoles (mayores de 21 años) acudieron a votar sobre un censo de 23 millones y medio, lo que supuso una participación muy alta de casi un 79% sólo superado en las elecciones de 1982. El éxito de participación se debería a que el día elegido para  la votación era miércoles (con permiso retribuido de cuatro horas). La jornada electoral fue bastante tranquila con algunos incidentes aislados.

El recuento duró dos días, debido a la nula experiencia y al gran número de listas que ralentizó el escrutinio. El resultado de las elecciones dio la victoria a Adolfo Suárez que logró revalidar en las urnas su liderazgo al obtener la UCD una mayoría cómoda , de 166 escaños, que le permitió presidir un nuevo gobierno. En segunda posición se sitúo el PSOE de Felipe González que obtuvo un gran resultado con 118 escaños. El Partido Comunista (PCE) sacó 20 escaños y Alianza Popular 16, muy por debajo ambos de lo que esperaban. Los partidos nacionalistas vascos y catalanes representados por el PNV y Pacte Democràtic per Catalunya, también sacaron representación parlamentaria obteniendo respectivamente 8 y 11 escaños.

Resultados electorales en las elecciones 

Destacar que de los 350 diputados elegidos solo 21 fueron mujeres, un número muy escaso comparándolo con la actualidad.

Aquellas elecciones de 1977 situaron a Adolfo Suárez como arquitecto de la Transición y señalaron a un joven Felipe González como una apuesta sólida de futuro. La principal conclusión y más inmediata fue que se había impuesto el voto moderado tanto en la izquierda como en la derecha, ya que entre UCD y PSOE sumaban casi el 70% de los votos.

El resultado electoral pues fortaleció la recién nacida democracia, perfiló un sistema de partidos homologable a cualquier país europeo, y facilitó que el nuevo Congreso iniciara un proceso constituyente capaz de dotar al país de una Constitución basada en el consenso.



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Referencias:
https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20120615/54311087696/elecciones-democraticas-democracia-espana.html
https://www.eldiario.es/politica/elecciones-Espana-Transicion-cumple-decadas_0_654435376.html
https://www.abc.es/espana/la-transicion-espanola/abci-elecciones-1977-comicios-valieron-constitucion-201706082126_noticia.html
https://elpais.com/agr/junio_de_1977/a/
http://www.rtve.es/alacarta/videos/fue-noticia-en-el-archivo-de-rtve/no-do-elecciones-generales-del-15-junio-1977-primeras-democracia-espana/2357027/

25 marzo, 2019

CONCILIO DE PISA: TRES PAPAS PARA UN PAPADO

Benedicto XIII
Un 25 de marzo de 1409 quedaba inaugurado el Concilio de Pisa, que trataría, sin éxito, de poner fin al Cisma de Occidente, que desde 1378 dividía a la iglesia católica entre los partidarios de dos papas, Gregorio XII Y Benedicto XIII.

Dos pontífices y dos sedes papales: Gregorío XII tenía su sede en Roma y Benedicto XIII en la ciudad francesa de Avignon. Y ambos se disputaban la autoridad pontificia de la cristiandad.

Los intentos por resolver el cisma no cuajaron, aunque se intentaron varias vías: la vía militar no resultó, como tampoco lo hizo la vía diplomática de intentar la renuncia de ambos papas. Así las cosas sólo quedaba la vía conciliar. Se trataría de resolver la cuestión en el Concilio de Pisa.

Hacia 1408 los cardenales de los dos pontífices descontentos por el nepotismo de Gregorio XII y por la obstinación de Benedicto XIII (el conocido como Papa Luna) decidieron que la mejor manera de resolver el problema cismático era la celebración de un concilio general.

Apoyados por el rey de Francia Carlos VI y la Universidad de Paris, cuatro cardenales de Aviñon se trasladaron a Livorno donde se entrevistaron con nueve cardenales de Roma para preparar una reunión. El objetivo era volver a unir la iglesia y para ello redactaron una carta que dirigieron a los obispos y príncipes de la cristiandad.

Pero los díscolos pontífices, que no estaban dispuestos a dar su brazo a torcer, decidieron contrarrestar la reunión que se celebraría en Pisa. Y así, mientras Gregorio XII montaba un consejo paralelo en Aquilea, Benedicto XIII hacía lo propio en Perpiñán.

Sin embargo, los cardenales consiguieron que tanto príncipes como obispos se sumaran a su convocatoria, hartos ya de la situación tan caótica que el cisma estaba provocando dentro de la cristiandad.

Gregorio XII
El concilio se inició en la fiesta de la Anunciación y el lugar elegido fue la catedral de Pisa. A Pisa acudieron cuatro patriarcas, 24 cardenales y 84 obispos, reunidos todos ellos bajo la presidencia del cardenal Guido de Maillesec, obispo de Palestrina. Entre el clero también hubo representantes de cien obispos ausentes y de 87 abades con los poderes de los que no podían asistir, 41 priores y generales de órdenes religiosas, además de 300 doctores en teología y derecho canónico. Para completar la lista acudieron los embajadores de todos los reinos cristianos.

Como los dos pontífices no se presentaron a la reunión conciliar fueron declarados en rebeldía.

Sin embargo, el 15 de abril una embajada alemana en defensa de Gregorio XIII llegó a la ciudad de Pisa bajo instancia de Roberto de Baviera, rey de romanos. Los delegados alemanes no fueron bien recibidos siendo finalmente obligados a salir de la ciudad.

Benedicto XIII enviaría delegados el 14 de junio, lo que provocaría las protestas y la burla por el retraso.

La demanda de condena definitiva contra Benedicto y Gregorio se produjo el 5 de junio de 1409 cuando por unanimidad los 500 miembros del concilio dictaron sentencia en una acción sin precedentes en la historia de la iglesia hasta entonces.

En consecuencia los dos pontífices fueron declarados indignos del Pontificado Soberano siendo depuestos de sus funciones y dignidades. Además todas las actas y procedimientos realizados por ellos fueron anulados y la Santa Sede fue declarada vacante.
El 15 de junio los cardenales se reunirían en el Palacio Arzobispal de Pisa para elegir un nuevo Papa, y aunque hubo algún intento de forzar la elección de un candidato francés, finalmente el 26 de junio en una votación unánime salió elegido el Cardenal Pietro Philarghi, que tomaría el nombre de Alejandro V.

Alejandro V se encargaría de presidir las últimas sesiones del concilio pisano y confirmó todas las órdenes establecidas por los cardenales después de su rechazo de obediencia a los antipapas, declarando que él trabajaría con ánimo para la reforma.

Pero una vez terminado el Concilio algunas universidades mantuvieron que si Benedicto y Gregorio eran dudosos también lo serían los cardenales elegidos por ellos. Por tanto, en lugar de resolver el problema empeoró, ya que ahora había tres Papas.

Mapa con los paises que apoyaban a Benedicto XIII
y a Gregorio XII

Los tres Papas tuvieron sus seguidores en los principales países europeos de la cristiandad, y así Alejandro V fue apoyado por Francia, Inglaterra, Portugal Bohemia, Prusia, Italia y algunos estados de Alemania; mientras que Gregorio XII contaba con el favor de Nápoles, Polonia, Baviera y parte de Alemania; Benedicto XIII era respaldado por España y Escocia.

Así las cosas, lo que se pensó que sería la solución a la dualidad papal no vino si no a empeorar la situación de la Iglesia, pues tanto Benedicto XIII como Gregorio XII continuaban considerándose pontífices legítimos al no aceptar la superioridad del Concilio sobre el Papa.

Sería otro concilio, el Concilio de Constanza, el que cerraría el Gran Cisma de Occidente en 1418.



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Referencias:
Doctrinas y relaciones de poder en el Cisma de Occidente y en la época conciliar (1378-1449). José Antonio de Camargo y Bernardo Bayona Aznar. Universidad de Zaragoza. 2013


25 febrero, 2019

LA LEYENDA DE TESEO Y EL LABERINTO DEL MINOTAURO

Mosaico de Teseo y el Minotauro
La leyenda de Teseo es, junto con la de Heracles, una de las más importantes en las tradiciones de los primitivos pueblos griegos. Las hazañas de Teseo tuvieron lugar en el Ática, donde se encuentra Atenas.

El nacimiento de Teseo se inicia el día que Egeo fue a consultar el oráculo de Delfos, ya que al rey de Atenas le preocupaba morir sin descendencia. La respuesta del Oráculo intrigó al rey, que partió sin comprenderla. Egeo se dirigió a Trecén, para pedirle ayuda a Piteo, que comprendió enseguida la misteriosa respuesta del oráculo, unos versos oscuros que prohibían "desatar el odre de vino antes de haber llegado a Atenas".

Sabiendo lo que había que hacer, Piteo se las arregló para que esa noche Egeo se embriagara, y cuando ya dormía su borrachera acostó a su lado a su hija Etra, con la que se unió Egeo. El hijo nacido de esa unión sería Teseo.

Otra versión diferente sobre el nacimiento de Teseo alude a que Teseo era hijo de Poseidón, rey de los mares, y que la misma noche en que Etra se unió a Egeo, había sido engañada por un ensueño que le había enviado Atenea, en el cual al acudir a una isla para ofrecer un sacrificio a los dioses, durmió con Poseidón, con lo que el hijo que Etra tuvo fue del dios del Océano y no de Egeo.

Sean cuales fueran sus orígenes, Teseo pasó sus primeros años al cuidado de su abuelo Piteo, ya que su padre temía que sus sobrinos los Palántidas, que conspiraban para usurpar el trono de Atenas, pudieran raptar a Teseo.

Egeo partió solo hacia Atenas, escondiendo una espada y un par de sandalias detrás de una gran roca. El secreto se lo confió a su esposa Etra, que no debía revelarlo hasta que Teseo fuese lo bastante fuerte para mover la roca por sí solo. Una vez armado con la espada y calzado con las sandalias, Teseo debía partir secretamente en busca de su padre y evitar que sus primos lo perjudicaran con sus intrigas.

Pero antes de ello, Teseo creció en Trecén y fue en esos años de infancia cuando conoció a Heracles. Dicen las leyendas que el pequeño Teseo quedó embobado con las aventuras del héroe y un día en que Heracles, huésped de Piteo, se quitó la piel de león que le acompañaba, los niños del palacio entraron en la habitación y, creyendo que el león estaba  vivo, huyeron. Solo Teseo, que contaba con siete años, cogió un arma de uno de los criados y atacó sin miedo a la fiera.

Cuando Teseo cumplió los dieciséis años Etra consideró que ya era lo suficientemente fuerte como para revelarle el secreto de su nacimiento, y lo condujo junto a la roca donde Egeo había escondido las espada y las sandalias. El joven Teseo, de un empujón cambió la roca de lugar, cogió los objetos y se encaminó a Atenas para darse a conocer.

Teseo y su madre Etra de Laurent de la Hyre 

Su madre antes de partir y, siguiendo las recomendaciones de Egeo, le rogó que tomase la ruta marítima para trasladarse de Trecén al Ática para evitar peligros, su abuelo Piteo también le recomendó no seguir la ruta terrestre a lo largo del Istmo de Corinto, por los bandidos que asolaban el lugar. Pero Teseo desoyó los consejos, celoso de la gloria de Heracles, y se propuso alcanzar mayor fama que aquel. Y lo hizo enfrentándose a graves peligros antes de llegar a Atenas, mientras avanzaba por el terrible Istmo de Corinto.

Así Teseo dio muerte, en Epidauro, a Perifetes y se apoderó de su maza. En Céncreas, se deshizo de otro bandido llamado Sinis, que descuartizaba a los viajeros sirviéndose de un pino. También venció a la cerda de Cromión, fiera que ya había matado a muchas personas. Cuando se encontraba en las rocas Escironias, exterminó a otro bandido, terror de la región, llamado Escirón. En Eleusis terminó con el bandido Cerción, y más tarde hizo lo propio con su compañero Damastes.

Superadas todas estas pruebas, Teseo fue purificado en las riberas del Cefiso de las muertes que había llevado a cabo, pudiendo entrar así en Atenas.

Teseo llegó a Atenas precedido de una gran fama de aniquilador de monstruos y Medea adivinó su verdadero origen. Pero Egeo, que ignoraba que este extranjero era su hijo, tuvo miedo. Medea no reveló nada, y persuadió a Egeo para que invitara al joven a un banquete con el pretexto de honrarlo. Pero en realidad, Medea tenía la intención de envenenarlo durante el banquete y deshacerse de Teseo.

El joven Teseo aceptó la invitación y no quiso darse a conocer de inmediato. Pero durante la comida sacó la espada que le había dejado su padre, haciendo como que la necesitaba para cortar con ella la carne. Al verlo, Egeo arrojó al suelo el veneno de la copa, ya preparada, y reconoció oficialmente a su hijo ante todos los ciudadanos. Medea fue repudiada y desterrada por Egeo.

Ya reconocido por su padre, Teseo hubo de luchar contra sus primos, los cincuenta hijos de Palas (hermano de Egeo). Como Egeo había permanecido sin descendencia, los Palántidas esperaban hacerse con la sucesión, pero con la llegada de Teseo, esa posibilidad se les escapaba, por lo que se amotinaron y trataron de apoderarse por la fuerza de Atenas.

Los Palántidas se dividieron en dos grupos. El primero atacó la ciudad desde Esfeto, mientras el segundo preparaba una emboscada en Gargeto, con la intención de atacar al enemigo por la espalda. Pero un heraldo de Agnunte, llamado Leos, reveló a Teseo el plan, lo que le permitió anticiparse con sus huestes y coger por sorpresa a los emboscados, a los que aniquiló. Los demás se dispersaron, y la guerra terminó.

El rey Minos de Creta exigía de Atenas un tributo de siete jóvenes y siete doncellas que se debía pagar cada nueve años. Cuando llegó el momento de hacerlo efectivo por tercera vez, los atenienses arremetieron contra Egeo. Teseo decidió ayudar a su padre y se ofreció voluntario para ser enviado a Creta.El trato impuesto por Minos establecía que los jóvenes debían presentarse sin armas, pero que si conseguían matar al Minotauro, al que se les arrojaba como pasto, podrían regresar libres a Atenas.

Teseo y Ariadna de Angélica Kauffmann

Antes de partir, Teseo recibió de su padre dos juegos de velas para el barco. Unas velas negras para la ida (puesto que se preveía un viaje funesto) y velas blancas para la vuelta si la expedición resultaba victoriosa.

El Minotauro era un engendro con cabeza de toro y cuerpo de hombre al que los griegos suponían hijo de Pasífae, esposa de Minos, y de un toro que había enviado Poseidón a enamorar a la mujer del rey de Creta. El rey sintió vergüenza del toro y para ocultarlo y olvidarse de sus orígenes recurrió  al famoso arquitecto ateniense Dédalo, que construyó un palacio que impediría que los cretenses lo vieran, conocido como el Laberinto. Se trataba de una construcción cuyas salas y pasajes formaban un rompecabezas al que nadie, salvo Dédalo, podía llegar hasta el patio donde se tenía encerrado al Minotauro.

Cuando Teseo llegó a Creta él y sus compañeros fueron recluidos en el enrevesado Laberinto. Ariadna, una de las hijas de Minos, se enamoró de Teseo y le entregó un ovillo de hilo para que no se perdiera, a condición de que se casara con ella sí lograba derrotar al Minoturo. El joven héroe se dio cuenta de que esa ayuda lo salvaría a él y a sus compañeros, y les pidió que se mantuvieran juntos y esperaran su regreso, aunque varios jóvenes se ofrecieron a acompañarle.

Teseo avanzó a tientas por infinitos corredores que desembocaban en oscuras salas de mármol de las que partían a su vez varios pasajes en distintas direcciones. Guiado por su instinto Teseo recorrió el Laberinto en su encuentro con el Minotauro.

Al doblar un recodo se encontró un enorme patio de basalto y en uno de sus extremos percibió a la bestia. Sin querer soltó el ovillo que produjo un estruendo y fue rodando hasta el recoveco donde bufaba el Minoturo. Teseo advirtió que una masa negra, brillante y voluminosa se movía y se abalanzó sobre el monstruo con rapidez, el cual torpemente se quedó inmóvil en el centro de la estancia, y descargó golpe tras golpe hasta acabar con el.

Teseo vence al Minotauro de Charles Edouard Chaise


Cuando más tarde Teseo apareció donde había dejado a los jóvenes atenienses, todos le aclamaron y agradecieron su valentía al salvarles la vida.

El héroe cumplió la palabra dada a Ariadna y se casó con ella. Para que nadie los persiguiese Teseo hundió todos los navíos cretenses y se hizo a la mar con Ariadna y los jóvenes atenienses, cuya amistad y fidelidad siempre conservó.



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Referencias:
Robert Graves (1965). Dioses y héroes de la antigua Grecia. Lumen.

29 enero, 2019

LOS ORÍGENES DE LA MEDICINA

Cráneo trepanado con sílex. Neolítico 3.500 a.C
La medicina es tan antigua como el hombre, aunque la enfermedad es más antigua que éste, puesto que se ha documentado la existencia de enfermedades en restos de animales y plantas que precedieron al hombre en millones de años. Nuestros antepasados más antiguos ya se preguntarían como remediar los males físicos que padecían, como podían curar las heridas de todo tipo, fracturas de huesos, caries dentales y enfermedades.

Ahora bien, que nuestros antepasados lejanos se interesasen por los males que tenían lugar en sus cuerpos, no significa que supiesen explicar tales "trastornos". No es de extrañar entonces que las medicinas antiguas o paleomedicinas estuvieran basadas en un mezcla de creencias mágicas y religiosas con prácticas empíricas (como es el uso de plantas), carentes de base científica.

Una creencia frecuente era la de considerar a los enfermos como victimas de un enemigo que lo había hecho objeto de un maleficio mágico o de un demonio o dios al que el enfermo habría molestado. De ahí que entre los primeros médicos se encuentren los hechiceros o chamanes.

La medicina es una ciencia, pero también una técnica y como tal, se introdujeron instrumentos o prácticas útiles mucho antes de que se dispusiesen de explicaciones científicas. Y así, se conoce la técnica de la trepanación craneal desde muy antiguo, encontrándose evidencias en cráneos trepanados del Neolítico europeo.

En cuanto a las enfermedades, hace cinco o seis millones de años, los homínidos anteriores al Homo Sapiens, vivieron como cazadores y recolectores en pequeños grupos de no más de 100 individuos, lo que se mantuvo hasta que los modernos humanos se convirtieron en agricultores y ganaderos. La baja densidad de población y el nomadismo existente hacía que los grupos humanos se viesen menos afectados por infecciones bacterianas que dependen del contacto directo entre individuos, lo que significa que no debieron existir enfermedades como el sarampión, la viruela, la tos ferina o la poliomielitis. Sin embargo, sí que pudieron darse enfermedades víricas caracterizadas por mantenerse en estado latente y manifestarse de manera recurrente como el herpes simple o la varicela. Además el nomadismo de los homínidos y de los humanos primitivos evitaba que las aguas se contaminaran y que el almacenamiento de los deshechos se convirtiera en foco de insectos transmisores de enfermedades infecciosas.

Las fuentes principales de enfermedades debieron de proceder de la ingestión de carne de animales con microorganismos que éstos portaban. Variedades de este tipo de enfermedades serían la triquinosis, el tétanos o la esquistosomiasis, una enfermedad debilitante producida por parásitos. También es posible que se diesen formas de tifus, malaria y fiebre amarilla, aunque en menor proporción y debido por el contacto entre individuos de especies diferentes. Con el desarrollo de la ganadería este tipo de enfermedades entre los humanos aumentarían.

Tratamiento de la migraña recogido en
un papiro egipcio
Existen pruebas tempranas que evidencian las prácticas que configurarían lo que llamamos "medicina". Así, en excavaciones arqueológicas, han aparecido restos humanos de hace miles de años que muestran que se habían reparado roturas de huesos y curado heridas. Se han encontrado restos de cráneos que muestran que la trepanación (agujeros en el cráneo) ya se practicaba hacia el año 5.000 a.C.

En algunas tumbas u otros lugares correspondientes al Antiguo Imperio Egipcio, han aparecido inscripciones en las que se especifican los nombres de "jefes de médicos", "oculistas", "médicos del vientre", "dentistas", "intérpretes de los líquidos escondidos en el interior". Unido a esto se puede decir que la farmacología egipcia estaba también muy desarrollada y se servía de productos vegetales, minerales o animales como bebedizos, pomadas y cataplasmas, que constituían remedios muy habituales.

También se han hallado en Mesopotamia restos arqueológicos que prueban la existencia de prácticas médicas.

Se observa que en esas épocas los conocimientos y remedios médicos aún eran muy primitivos y elementales, lo que no significa que no existiese una práctica médica sometida a una serie de regulaciones. Así por ejemplo, en el Código de Hammurabi (1.750 a.C), se aparecen una "Reglamentación legal de la práctica de los sanadores de rango inferior" en la que queda claro que la profesión de cirujano comportaba una serie de riesgos importantes, incluso la muerte, si se producía la muerte del paciente, si se trataba de clase alta. También es de destacar el Papiro Ebers (hacia el 1.500 a.C), uno de los tratados médicos y de farmacopea más antiguos conocidos, y que contiene descripciones de fármacos procedentes de plantas con indicaciones terapéuticas.

Un problema para que la medicina avanzara era el poder acceder al interior del cuerpo humano. Las parte exteriores como la cabeza, el tronco y las extremidades proporcionaban un conocimiento muy superficial del cuerpo. Acceder al interior del cuerpo humano producía graves daños al individuo lo que explica las dificultades que había que vencer para profundizar en el conocimiento de la estructura interna del cuerpo. Lo que se avanzaba se debía a a los traumatismos producidos por acciones exteriores violentas como fracturas de huesos, heridas producidas en combates, amputaciones accidentales de extremidades. Los traumatismos permitían observar directamente y de ello se derivaron las acciones destinadas a intentar restablecer los cuerpos a sus estados originales. Así por ejemplo, la reducción de las fracturas ayudó al conocimiento del esqueleto y de los tendones. El embalsamamiento de los faraones contribuyó al conocimiento de la anatomía y a la práctica de la cirugía y proporcionó un conocimiento de las cavidades del organismo.

La disección humana, que podía ayudar a conocer el interior del cuerpo se topó a menudo con dificultades y prohibiciones, siendo una práctica poco utilizada e incluso prohibida en algunas culturas, al considerarse el cuerpo humano sagrado.

Papiro Ebers

La medicina al ser una actividad tan necesaria para el ser humano se estableció por todo el mundo, por lo que médicos e ideas sobre la materia médica aparecieron en todas las culturas. Y así, a parte de los ejemplos de Mesopotamia y Egipto, destaca también la medicina en China y la India.

Los textos más antiguos de la medicina india son las colecciones atribuidas a Sushuruta y Charaka, escritas hacia el S.I a.C. textos que combinaban anatomía con sintomatología y recetas.

En cuanto a la medicina china destaca la práctica de la acupuntura, basada en en una vieja idea china que entiende la salud y la enfermedad como producto de la relación entre dos principios opuestos, el yang (positivo, cálido, seco) y el ying (negativo, frío, húmedo). La acupuntura trataba de restablecer el equilibrio correcto entre estos dos principios.



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Referencias:
J. M. Sánchez Ron y A. Mingote. Una Historia de la Medicina: de Hipócrates al ADN. Crítica. 2013.


24 diciembre, 2018

TREGUA DE NAVIDAD DE 1914: MILAGRO NAVIDEÑO EN PLENA GUERRA MUNDIAL

Este año se cumplió el centenario del final de la Gran Guerra (1914-1918). En las primeras Navidades del conflicto se produjo un hecho insólito y de gran humanidad, pues de forma espontánea los soldados alemanes y británicos acordaron un alto el fuego en las trincheras del frente oriental.

Ilustración publicada en el The Illustrated London News el 9 de enero de 1915

La chispa que había prendido la guerra fue el asesinato, meses antes en Sarajevo, del heredero del Imperio Austro-Húngaro Francisco Fernando y su esposa. Pero la Gran Guerra se venía fraguando tiempo antes, en el periodo que comprende desde el final de la Guerra Franco-Prusiana (1870) hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914), conocido como la Paz Armada, tiempo que mediante un complejo sistema de alianzas no se produjeron grandes conflictos bélicos, aunque las tensiones en las relaciones internacionales entre las potencias europeas era evidente. Un tiempo que fue aprovechado para desarrollar una potente industria bélica. Las tensiones nacionalistas e imperialistas provocaron que los estados destinaran grandes cantidades de dinero a una carrera armamentística sin precedentes. Las grandes potencias europeas veían en la guerra la posibilidad de imponer definitivamente su hegemonía y una forma de conseguir sus aspiraciones políticas. Así pues, Austria-Hungría, Serbia, Rusia, Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, se unieron pronto al conflicto europeo.

Nunca se pensó en una solución diplomática, pues se preveía un guerra corta, favorable a los intereses de las grandes potencias en disputa. Las capitales europeas celebraban la entrada en la guerra sin vislumbrar la gran catástrofe que supondría.

Una guerra que se iniciaba en el verano de 1914 y que se preveía corta, a la que los jóvenes europeos acudieron con ánimo festivo e idealista, pero que pronto se toparon con la brutal realidad de muerte, sangre, barro, frío y profundas trincheras excavadas en un recorrido que se extendía desde el Mar del Norte, en Bélgica, hasta la frontera con Suiza.

Mapa con las líneas de trincheras y lugar de la Tregua de Navidad

Las promesas de una victoria rápida en la que los soldados volverían a casa por Navidad nunca se cumplirían. Pronto se dieron cuenta que la guerra sería larga y no un camino de rosas precisamente.

Y en tan duras condiciones se llega a la primera Navidad en la Gran Guerra. Los altos mandos, para levantar la moral de las tropas y aliviar los sufrimientos de la vida de los soldados en las trincheras, les hicieron llegar pequeños regalos como tabletas de chocolate, cigarros o árboles de navidad (para los alemanes) y cartas de sus familias.

En la Nochebuena de 1914, lo impensable sucedió. Las luces y los cánticos empezaron a extenderse por las trincheras, y cuando en el lado alemán cantaban la versión alemana de “Noche de Paz“, en el lado británico aplaudían y se intercambian villancicos. Los soldados de una y otra parte saltaron de sus trincheras a tierra de nadie (el espacio entre dos trincheras enemigas) y se hermanaron.

Soldados alemanes celebran la Navidad 

Los soldados se negaron a obedecer las órdenes de los Altos Mandos de sus respectivos ejércitos de combatir al enemigo, quizás impulsados por la nostalgia de familiares y amigos con los que no podrían pasar esas Navidades, y al hartazgo de un cruenta guerra. De la inicial desconfianza se pasó a un clima de camaradería entre ambos bandos. Intercambiaron sus bienes más preciados como el tabaco, comida o botones de sus uniformes como recuerdo.

Pero el acontecimiento más conocido dentro de la Tregua de Navidad de la Primera Guerra Mundial fue el partido de fútbol disputado entre los soldados británicos y alemanes, que finalizó, según diversos testimonios, con la victoria germana en un ambiente de deportividad y caballerosidad. ¡Y ni si quiera  necesitaron un árbitro!.

Eso sí, costó lo suyo hallar un terreno de juego en unos campos helados y con profundos socavones dejados por los obuses. El encuentro tuvo lugar en el frente belga muy cerca del pueblo de Ypres.

Partido de fútbol entre alemanes y británicos 

Frente a frente los soldados de uno y otro bando (muchachos muy jóvenes en su mayoría) se reconocieron los unos en los otros. Sufrían por igual y tenían los mismos temores.

El día de Navidad la cordialidad continuaba. Los soldados se fotografiaron juntos, los barberos afeitaban y cortaban el pelo a navaja al enemigo y como buenamente podían se contaban chistes y se felicitaban las fiestas. Se intercambiaron periódicos, pues eran conscientes de que la que leían estaba sometida a censura. La tregua permitió que los soldados recientemente muertos fueran recuperados y enterrados. Se hicieron ceremonias de entierro con soldados de ambos bandos,llorando las perdidas juntos y ofreciéndose su mutuo respeto.

En muchos sectores la tregua solo duró un día, pero en otros se alargó hasta el día de Año Nuevo.

Durante el resto de la guerra los mandos alemán y británico se encargaron de que algo así no volviera a suceder. Desde los cuarteles generales se ordenó que no se volviera a tolerar confraternizaciones similares con el enemigo con la advertencia de severos castigos e incluso con la amenaza del pelotón de fusilamiento. Una tregua que fue tachada por muchos como una falta de patriotismo, siendo despreciada y silenciada por las altas esferas.

Recorte de prensa que recoge el gesto histórico

La Tregua de Navidad se pudo conocer gracias a las cartas y diarios que escribieron los soldados, que mantuvieron siempre en el recuerdo tan bello y humano gesto. Fue un momento en el que los soldados de uno y otro bando se dieron cuenta de lo que les unía por encima de ideas preconcebidas sobre el enemigo o de ideas políticas. Por unas horas cesaron los disparos y cañonazos, se dieron cuenta de lo valiosa que era la vida y la estupidez que suponían las guerras. El odio impuesto se transformó en fraternidad.

En la Tregua de Navidad de 1914 la humanidad como valor logró imponerse y los soldados con el cese espontaneo de hostilidades expresaron su deseo de paz. Los soldados alemanes y británicos escribieron, sin saberlo, uno de los momentos mas humano y único que merece la pena ser recordado de una guerra.


¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO!!!!!



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Referencias:
https://www.nationalgeographic.com.es/historia/la-tregua-de-navidad_8801/9
http://especiales.elperiodico.com/tregua/tregua.html
http://thesocialsciencepost.com/es/2014/12/1914-la-tregua-de-navidad/
https://www.jotdown.es/2011/12/noche-de-paz-de-tregua/

19 noviembre, 2018

LUGARES CON HISTORIA: LA TORRE DE LONDRES

La Torre de Londres es uno de los lugares más emblemáticos e históricos de la ciudad londinense, se sitúa en la ribera norte del río Támesis. A lo largo de sus casi mil años de historia ha sido desde residencia real y fortaleza, hasta lugar de ejecuciones, pasando por prisión, armería, tesorería y zoológico. La Torre y su conjunto histórico es uno de los lugares más visitados por los turistas, atraídos por su historia, pues en ella se produjeron torturas, muertes y ejecuciones de reyes, príncipes y princesas, dignatarios y poetas. Desde 1988 es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



La construcción de la Torre Blanca fue idea del rey Guillermo el Conquistador allá por el año 1066. Este monarca de origen normando, no era un rey muy querido, sus súbditos lo consideraban un extranjero advenedizo, y por ello decidió reforzar las murallas de la capital haciendo uso de los más recientes avances técnicos en arquitectura militar. Su objetivo no era solo rechazar posibles ataques invasivos sino también intimidar a sus vasallos.

Durante la Edad Media fue refugio de reyes en momentos de inestabilidad política. Las primeras reformas llegaron de la mano, en 1189, del obispo Longchamp, canciller de Ricardo Corazón de León. Durante la ausencia de Ricardo, inmerso en la recuperación de Tierra Santa durante la Tercera Cruzada, su hermano Juan atacaría la fortaleza con la intención de hacerse con el poder, lo que consiguió tras un largo asedio, que permitió el regreso de Ricardo y la recuperación de la corona.

Enrique III añadiría medio siglo después una muralla, un foso y nueve torres, aunque sería su hijo Eduardo I, quien convertiría el bastión en el conjunto de edificios conocidos como la actual Torre de Londres. Levantó una segunda muralla y un segundo foso para aumentar la defensa, estableció la Casa de la Moneda e instaló calabozos.

Guillermo el Conquistador

A finales del S.XIV, el pueblo enfurecido por los impuestos establecidos por Ricardo II, además de muy castigado por los estragos de la peste negra y la guerra de los Cien Años, decidió tomar la Torre de Londres, asesinando al tesorero real y al arzobispo de Canterbury.

Desde entonces la famosa fortaleza se convirtió en un lugar peligroso. La Guerra de las Dos Rosas (1455-1487) entre la Casa de Lancaster y la Casa de York, que pretendían el trono de Inglaterra, se saldó con Enrique VI hecho preso en la famosa torre. A partir de ese momento la Torre de Londres fue lugar de encierros y ejecuciones de aspirantes al trono. Uno de los más conocidos y trágicos tuvo lugar al finales del S.XV, con la desaparición de los príncipes Eduardo y Ricardo, solo dos niños de 12 y 10 años, a los que su tío, Ricardo III envió a la Torre de Londres con el pretexto de prepararlos para la coronación del primogénito, puesto que ellos eran los siguientes en la línea sucesoria, tras la muerte de Eduardo IV. Poco tiempo de después los declaró ilegítimos y se hizo con el trono. De los niños nunca más se supo. Dos siglos más tarde se descubrirían los esqueletos de los dos niños durante unas obras. En 1933 un examen forense aceptó la posibilidad de que los restos hallados pertenecieron a los dos pequeños.

Aunque seguramente serían los Tudor los que más sangre derramaron entre las paredes de la Torre de Londres. Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII moriría decapitada allí. Y la misma suerte corrieron la quinta esposa del rey, Catalina Howard, y Tomás Moro, antiguo amigo y canciller, que fue ejecutado por oponerse al divorcio de Catalina de Aragón y a la ruptura oficial del rey con la Iglesia de Roma, por todo ello fue acusado de traición y decapitado en el verano de 1535.

La nueva fe anglicana persiguió tanto a católicos como protestantes, y así, John Fisher, obispo de Rochester, y Anne Askew, poeta y activista luterana fueron ejecutados, el obispo Fisher por alta traición y Askew por herejía.

Los príncipes Eduardo y Ricardo

Los conflictos religiosos siguieron cuando la reina María I, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, subió al trono e intentó abolir la reforma anglicana que inició su padre, en favor del catolicismo. La Torre de Londres se convirtió en prisión de protestantes y rivales de la reina, como su hermana menor Isabel, futura Isabel I hija de Enrique con Ana Bolena. Al contrario que Isabel, que fue puesta en libertad meses después, Lady Jane Grey, fue ejecutada en la Torre por alta traición, ya que aunque era la quinta en la línea sucesoria al trono de Inglaterra tras la muerte de Eduardo VI, el Consejo de Regencia la proclamó reina, con un breve reinado de nueve días.

La tensión religiosa se mantuvo con la reina Isabel I, que reprimió duramente a los católicos. Su sucesor, Jacobo I, siguió su política religiosa. En noviembre de 1605 fue sorprendido en los calabozos de la Torre de Londres, un exmilitar católico llamado Guy Fawkes, miembro de la Conspiración de la Pólvora, manipulando explosivos, ya que se pretendía matar al rey Jacobo I, a su familia y a la mayor parte de la aristocracia protestante haciendo estallar el Parlamento. El complot fracasó, Fawkes fue torturado para que confesara los nombres del resto de conjurados, que poco a poco fueron hallados y ejecutados, alguno de ellos como Francis Tresham en la propia Torre.

Ejecución de Lady Jane Grey

Durante el S.XVII la Torre de Londres se desvinculó de la monarquía inglesa y en 1649, la fortaleza pasó a depender directamente del Parlamento inglés, recuperando el carácter militar originario. Oliver Cromwell la convirtió en cuartel.

La monarquía fue restaurada en 1660, pero la función de la Torre se respetó. Los prisioneros disminuyeron, y la mayor parte de los edificios se transformaron en arsenales, almacenes y oficinas militares.

Durante el S. XVIII se llevaron a cabo en la Torre pequeñas obras de mantenimiento. Pero sería en el S.XIX cuando el Duque de Wellington, Arthur Wellesley, reformó el complejo militar. En sus 26 años al mando de la fortificación realizó mejoras profundas, como fue añadir un nuevo bastión y otras defensas. Pero lo más importante fue la eliminación del foso que rellenaron de tierra para evitar las epidemias de cólera frecuentes entre los soldados.

Por otra parte, la Torre se convirtió en un foco de corrupción entre el personal, y así el control de la Torre estaba a cargo de los alabarderos, un puesto muy codiciado que se heredaba de padres a hijos, pero que también podía comprarse, y quien podía hacerlo tenía la vida resuelta puesto que el cargo incluia derecho vivienda y a una ración diaria de carne, de ahí el nombre popular de beefeaters (comedores de ternera). El duque de Wellington puso orden y en adelante a los candidatos se les exigiría una hoja impecable de servicios militares.

Ya en el S.XIX se realizaron reformas para devolver al baluarte su aspecto original, aunque solo se logró darle un aspecto neogótico, y se destruyeron edificios antiguos para que la Torre Blanca pudiera verse desde todos los ángulos. Los cambios producidos aumentaron la popularidad de la fortificación.

Los cuervos y los  beefeaters de la Torre de Londres

Las leyendas en torno a la Torre de Londres son parte de su historia. Y así, una de las más antiguas es que el fantasma del canciller Thomas Becket, que fue gobernador de la Torre, y que fue asesinado durante una misa por orden de Enrique III en 1170, se hace ver en el recinto. Otra de las más escuchadas es que se ha visto el cuerpo descabezado de Ana Bolena paseando entre sus muros. Está claro que el uso de la Torre como prisión y lugar de ejecuciones ha alimentado estas leyendas.

Otro de los mitos de la fortaleza son los cuervos, de los que se dice que cuando estas aves abandonen la Torre la monarquía inglesa llegará a su fin. Por sí las moscas, a los siete cuervos que alimentan los beefeters se les recorta una de las alas no sea que busquen otro lugar para habitar.

Durante las guerras mundiales la Torre recuperó su función carcelaria, y allí serían fusilados  varios espías. Rudolf Hess, figura clave de la Alemania nazi fue encarcelado en la Torre antes de ser juzgado en Nuremberg, siendo el último prisionero de la Torre de Londres.

Hoy día la Torre alberga las Joyas de la Corona Británica, una colección de armaduras reales y restos de la muralla romana.



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Referencias:
https://www.hrp.org.uk/tower-of-london/history-and-stories/the-story-of-the-tower-of-london/
https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-la-torre-de-londres_11039_102.html
https://www.descubriruk.com/torre-de-londres.html


23 octubre, 2018

ORIGEN E HISTORIA DEL RELOJ: LA MEDIDA DEL TIEMPO

Ejemplo de reloj mecánico
El hombre desde antiguo ha tenido la necesidad de medir el tiempo, sobre todo cuando nuestros antepasados comenzaron a asentarse y crear civilizaciones. Antes se dividía el tiempo en días y noches, días claros para la caza y noches oscuras para dormir. En sus orígenes se valían de la observación de los fenómenos naturales y astronómicos, y este conocimiento era de gran utilidad en las actividades agrícolas y ganaderas.

Los métodos de medida del tiempo se fundamentan desde sus comienzos en el sistema sexagesimal. Estos sistemas horarios se originaron hace 4.000 años en Mesopotamia y Egipto, y un sistema similar fue desarrollado posteriormente en Mesoamérica.

El uso de sistemas horarios ha ido parejo a la historia de la relojería. Los primeros sistemas horarios dividían el día en 12 horas, lo que hacía que las horas fuesen más largas en verano, y más cortas en invierno. Esta división del tiempo proporcionó el llamado sistema horario temporario, que resulta de dividir el tiempo de iluminación en doce horas iguales y el tiempo de oscuridad en otras doce horas iguales entre sí. De este se deriva el sistema de horas itálicas (toma como origen de recuento de las horas el fenómeno del ocaso solar, empezando a contar desde las 24 horas hasta el Ocaso del día siguiente) y el sistema de horas babilónicas (también divide el día en 24 partes iguales, pero inicia su medida tomando como referencia el amanecer).

La primera forma de medir el tiempo fue la luna. Los ciclos regulares de la luna permitían, por ejemplo, determinar la duración del embarazo de una mujer en 10 meses lunares. Pero la luna no permitía prevenir los cambios estacionales, mientras que el sol permitía de forma exacta los días entre una estación y otra.

El sol era utilizado como medida de tiempo, y así se cree que ya en época prehistórica se utilizaban varas de madera empotradas en la tierra para medir el día. Los egipcios fueron los precursores del reloj, ya que fueron ellos los que construyeron los obeliscos hacia el 3.500 a.C., que colocaban en lugares estratégicos donde se proyectaban sombras. Al principio los obeliscos solo indicaban el mediodía, pero fueron evolucionando hasta marcar el tiempo en otras subdivisiones. Los egipcios desarrollaron los primeros relojes de sol cuyo funcionamiento se basaba en el seguimiento del sol. Una hoja proyecta una sombra que apunta a un número marcado en la cara del reloj de sol, un primitivo reloj con solo la manecilla de las horas. Pero el reloj de sol no permitía saber la hora durante la noche o en días nublados. Además, el reloj de sol no era exacto, ya que se dispone en ángulos diferentes según la estación del año, siendo las horas más o menos largas dependiendo de la temporada. El uso del reloj de sol se amplió a Grecia, Italia y Asia Menor. Cabe destacar que el sol sigue vigente en el sistema de cronometraje, puesto que las zonas horarias se establecen por la rotación de la Tierra respecto al astro rey.

Reloj de Sol

La civilización egipcia también desarrollaría el primer sistema de medida del tiempo durante la noche, basado en las estrellas. Inventaron el primer instrumento astronómico, el merjet. alrededor del 600 a.C. Un merjet es una cadena con un peso en el extremo utilizado para medir una línea recta. Los astrónomos egipcios alineaban dos merjets con la estrella Polar y la usaban para marcar una línea norte-sur en el cielo oscuro de la noche. El tiempo se contaba conforme ciertas estrellas cruzaban esa línea.

Otro instrumento del medida del tempo era el reloj de arena, compuesto por dos ampollas de vidrio, una encima de la otra, con una abertura estrecha entre ellas. La arena va cayendo desde la parte superior de la ampolla a la inferior cuando el reloj se vuelca. Cuando la ampolla superior se vacía, el tiempo se acaba, pero no necesariamente tiene que ser una hora, puesto que un reloj de arena podía ser construido para medir casi cualquier período corto de tiempo mediante la alteración del tamaño de la abertura entre  las ampollas, o simplemente cambiando la cantidad de arena de la ampolla. Se cree que este tipo de reloj es de origen medieval y la evidencia más antigua de la que se tiene constancia es una representación de 1338 de Ambrogio Lorenzetti, un fresco llamado Alegoría del Buen Gobierno, en el Palacio Público de Siena. Este tipo de relojes se utilizaron hasta el S.XVI por marineros, ya que eran la medición de tiempo más fiable en el mar. También eran utilizados por el clero en las iglesias, en los hogares para medir el tiempo de cocción, y en el trabajo para medir el tiempo de descanso. A partir del S.XVI su uso disminuyó por el desarrollo del reloj mecánico.

Reloj de arena

Otro instrumento para medir el tiempo en la antigüedad era la clepsidra de origen egipcio, usadas principalmente por la noche, cuando los relojes de sol no podían utilizarse. Los primeros relojes de agua consistían en una vasija de cerámica, que contenía agua hasta un determinado nivel, con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la salida del líquido (que caía en otro recipiente) a una velocidad determinada, y por lo tanto, en un tiempo prefijado. El recipiente disponía de varias marcas, que indicaban los diferentes períodos de tiempo. Su uso se extendió en todo el mundo antiguo, y llegó hasta el S.XX. Los antiguos griegos y romanos construyeron enormes torres para albergar sus relojes de agua. Sin embargo, lo relojes de agua no eran muy precisos.

Una variante es la clepsidra de Alejandría, inventada inventada por Ctesibio hacia el 200 a.C., que aplicó los principios de la hidráulica haciendo mejorar la clepsidra dotándola de esferas y agujas que mejoraron su precisión.

Clepsidra

Otro tipo de reloj surgió en China, el reloj de incienso, entre el año 960 y 1279. Se trataba de un reloj con unas bolas de metal con una cuerda y cuando el incienso se consumía, las bolas caían haciendo sonar un gong que anunciaba la hora. Su uso se extendió por Asia oriental.

Otro ejemplo de reloj (basado en el consumo del fuego), fue el reloj de vela (hacia el S.IX) que utilizando unas velas graduadas, a medida que se consumían marcaba una hora determinada. Se dice que fue inventado por el rey Alfredo el Grande (849-899). Fue muy utilizado en los monasterios para las vigilias.

Otra variante posterior fue el reloj de aceite, que consistía en un pequeño recipiente de vidrio graduado y lleno de aceite que indicaba las horas a medida que se consumía el aceite al quemarse. Fueron de uso corriente en Alemania y Francia hasta el S.XVIII.

Con la llegada del reloj mecánico en el S.XIV que funcionaban mediante un sistema de pesos y muelles. Estos primeros relojes no tenían las habituales agujas, solo una campana que sonaba cada hora en punto. Eran grandes relojes que se instalaron en las iglesias para anunciar las oraciones y servicios religiosos.

Con el tiempo surgieron lo relojes con agujas, y una vez que el péndulo se fue refinando , se añadió otra manilla que indicara los minutos. El desarrollo de los muelles abrió el camino para la fabricación de relojes de mesa.

El reloj de bolsillo nació en Francia en el S.XV. El descubrimiento de resortes espirales que permitían mover las manecillas hizo posible reducir su tamaño. Al principio eran considerados mecanismos raros y muy caros, que solo los ricos podían permitirse. Su uso se extendió por toda Europa.

Ejemplo de reloj de bolsillo

Pero no sería hasta la Revolución Industrial cuando comenzó la producción masiva de relojes y su precio disminuyó.

A finales del S.XIX apareció el reloj de pulsera que ha llegado hasta nuestros días. Surgió gracias a los pilotos de aviación, los cuales utilizaban los relojes de bolsillo y mediante una correa se los ataban a la pierna o al brazo. En una época en la que los aviones carecían de instrumentación, los cálculos que los pilotos hacían con los relojes eran muy importantes, pues les permitían calcular rumbos, distancias y horas de combustible. Pero también era imposible mirar un reloj de bolsillo durante la batalla.

En la actualidad la medición del tiempo se ha convertido en algo vital en nuestro transcurrir diario, sin embargo el reloj de pulsera ha perdido uso, ya que podemos ver la hora en los ordenadores y en los teléfonos móviles que siempre llevamos encima.



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Referencias:
https://www.decorarconarte.com/Relojes/Historia-de-la-medida-del-tiempo
https://relojesdesol.info/
http://www.librosmaravillosos.com/eltiempoysumedicion/index.html
https://www.xatakaciencia.com/sabias-que/10-metodos-para-medir-el-tiempo-i