22 octubre, 2016

LUGARES CON HISTORIA: CUEVA DE ALTAMIRA

La cueva de Altamira es una cavidad natural en la roca en al que se conserva uno de los ciclos pictóricos y artísticos más importantes de la Prehistoria. El estilo de gran parte de las pinturas se enmarca en el denominado arte franco-cantábrico, caracterizado por el realismo de las figuras representadas. Contiene pinturas policromas, grabados, pinturas negras, rojas y ocres que representan animales, figuras antropomorfas, dibujos abstractos y no figurativos.

Bisontes cueva de Altamira
La cueva de Altamira se encuentra en Cantabria, en los límites de los términos municipales de Santillana del Mar y Reocín. Se sitúa a 158,5 metros sobre el nivel del mar en la parte superior de un karst del Plioceno. Su estructura geológica está formada por estratos casi horizontales de calcarenitas, separadas por finas capas de arcilla.

Altamira tiene un recorrido de 270 metros de longitud. En la zona de la entrada se localiza el yacimiento arqueológico y la sala de policromos, ambos forman parte de una gran sala vestibular. A continuación, a excepción de la Gran Sala, no hay espacios muy amplios y finaliza en una estrecha galería de difícil acceso, pero que también contiene pinturas y grabados.

Marcelino Sanz de Sautuola
El hallazgo de la cueva se debe a Modesto Cubillas, que en 1868 se lo comunicó a Marcelino Sanz de Sautuola que visitaría la cueva por primera vez en 1875. Sautuola tenía una amplia formación en Ciencias Naturales y en Historia y tras visitar la Exposición Universal de París de 1871 y ver los trabajos de las excavaciones realizadas en el Sur de Francia, decidió emprender sus propios trabajos en las cuevas de Cantabria. Volvería a Altamira acompañado por su hija María, que sería la primera en ver las famosas pinturas policromas.

Émile Cartailhac
En 1880 publicó el hallazgo en el folleto "Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos de la provincia de Santander" donde atribuía las pinturas a la Prehistoria, al periodo Paleolítico.Pero sus contemporáneos, desde diferentes perspectivas, intelectuales evolucionistas, creacionistas o los incrédulos prehistoriadores del momento, fueron incapaces de asumir sus planteamientos. No sería hasta años más tarde, en 1902, cuando el prehistoriador francés E.de Cartailhac publicó "Les cavernes ornées de dessins. La grotte d'Altamira, Espagne. Mea culpa d'un sceptique" en al que reconocía su valor original, adquiriendo Altamira reconocimiento universal y convirtiéndose en un icono para quienes deseaban conocer el origen del hombre.

La cueva de Altamira contiene los restos de actividades cotidianas de sus habitantes durante los milenios que estuvo ocupada. El yacimiento arqueológico está en el interior, cerca de la actual entrada de la cueva, buena parte sepultado bajo una espesa colada estalagmítica o por los muros artificiales construidos en el S.XX.

Utillaje prehistórico Altamira
Marcelino Sanz de Sautuola en 1879 descubrió en la cueva abundantes objetos de sílex, hueso y asta, colorantes y restos de fauna y conchas que le sirvieron para fijar la edad paleolítica de las famosas pinturas policromas. Pero el primero que excavó en profundidad y extensión la cueva de Altamira fue H. Alcalde del Río, director de la Escuela de artes y oficios de Torrelavega en 1903 siendo él quien descubrió dos niveles consecutivos, el inferior y más antiguo de época Solutrense, y el superior y más reciente, del Magdaleniense. En estudios más recientes del año 2006 al 2010, se distinguieron hasta ocho niveles, desde el Magdaleniense inferior hasta el Gravetiense, hace 22.000 años.

Los conocimientos actuales han permitido establecer que el arte de Altamira se corresponde con el mismo marco cronológico que el depósito arqueológico, entre 35.000 y 13.000 años. Así, el techo de los policromos contiene las representaciones más antiguas como los grandes caballos de color rojo, una mano en positivo y dos en negativo, y varias series de puntos. Hay otras figuras de color negro, dibujadas con carbón, datadas en el Magdaleniense inferior y a ésta época pertenecen también los signos cuadrangulares y una especie de máscaras que son formas naturales de la pared a las que se añadieron ojos o boca, humanizándolas. El ciervo es la figura más representada, la mayoría del Magdaleniense inferior.Los 25 grandes policromos son caballos, bisontes (de 125 a 170 cm.), y una cierva de mas de dos metros. La técnica utilizada fue grabar primero el contorno con carbón y luego se rellenaron con pintura roja o amarillenta. Se utilizaron básicamente dos pigmentos, el negro de carbón y el óxido de hierro rojo o pardo, aplicados directamente o disueltos en agua. La impresión de policromia se produce por la integración del color de la roca para que rojo y negro no choquen cromáticamente. Los bultos naturales del techo y las grietas se utilizaron para dar volumen o para dibujar el contorno de las figuras.

Cierva cueva de Altamira
La cueva de Altamira fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, considerándola como una obra maestra del genio creador del hombre y la primera de sus expresiones artísticas, constituyendo además un testimonio excepcional de una cultura ancestral y una ilustración extraordinaria de una etapa importante de la historia de la humanidad. De hecho es considerada por los arqueólogos como la "Capilla Sixtina de la Prehistoria". Para preservar la cueva y sus pinturas se decidió cerrarla al público, aunque ha sido reabierta en ciertas ocasiones de forma experimental. Una réplica de la cueva fue construida muy cerca de la misma en 2001 en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira y en su interior destaca la Neocueva de Altamira, la reproducción más fiel que existe de la original y muy similar a como se conocía hace 15.000 años.

Vídeo sobre la cueva de Altamira de la Unesco


--------------------------------------------------------------------
Referencias:
http://museodealtamira.mcu.es/index.html


No hay comentarios:

Publicar un comentario